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Al menos 29 menores de edad han muerto en el marco de las protestas contra el Gobierno, desde abril pasado, informó la Federación Coordinadora Nicaragüense de ONG que trabaja con la Niñez y la Adolescencia (Codeni).

"Producto de la represión, al menos 29 niñas, niños y adolescentes han sido asesinados, más de 60 detenidos ilegalmente y 15 adolescentes enfrentan procesos judiciales sin cumplir las garantías de ley y violando el Código de la Niñez y Adolescencia", denunció ayer esa ONG en una declaración.

Por tanto, Codeni exigió al Gobierno de Nicaragua garantizar las medidas de protección a la niñez y la adolescencia en medio de la actual crisis sociopolítica que vive el país "y detener la represión a la ciudadanía que protesta pacíficamente".

"Además, instamos al presidente (Daniel) Ortega a deponer el discurso retórico y amenazante y retomar el diálogo nacional, para encontrar una salida pacífica a la actual crisis", continuó.

Asimismo, urgió a las instituciones públicas, en especial al Ministerio de la Familia y la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PPDDHH) "involucrarse en las investigaciones pertinentes para encontrar la responsabilidad de las instituciones del Estado y garantizar el resarcimiento de las víctimas de la violencia y represión, en especial las niñas, niños y adolescentes".

En su declaración, Codeni condenó la muerte a tiros de Matt Andrés Romero, de 16 años, ocurrida el pasado domingo, mientras participaba en una marcha antigubernamental.

Al menos un muerto, seis heridos y diez detenidos dejó una marcha el pasado domingo a favor de la liberación de los detenidos en protestas. Los organizadores señalaron como responsables del ataque armado a simpatizantes sandinistas, mientras que la policía dijo que se trató de un "fuego cruzado”.

Las honras fúnebres de Álvaro Conrado hijo./Archivo

La Policía nicaragüense achacó el ataque a "grupos violentos que se habían convocado a una marcha llamada pacífica", versión que fue rechazada por los organizadores y por los familiares de la víctima.

Los organizadores de la manifestación denominada "Somos la voz de los presos políticos" sostuvieron que se trató de un ataque perpetrado por parapoliciales contra los que participaban en la marcha.