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A menos de un mes del desalojo de Martha Cranshaw, ayer le tocó a la poeta y artista plástica Ninfa Farrach, quien en los años 70 colaboró con la lucha sandinista desde el Frente Estudiantil Revolucionario y formó parte del Grupo Gradas junto a la primera dama Rosario Murillo.

16 hombres armados hasta los dientes

Ayer, con el “brutal desalojo”, como lo describieron sus vecinos, a la poeta le tocó vivir las dos primeras líneas de su poema “Qué hizo esta muchacha” (qué hizo esta muchacha sino amarlos y ustedes le pagaron con palos y mordidas). A las nueve de la mañana llegó una camioneta como con 10 antimotines, más otros oficiales en moto. En suma se hicieron más de 16 hombres armados contra una sola mujer nerviosa y sorprendida por tal actitud, cuentan vecinos.

“Entraron tres camionetas, y en una de ellas venían como 10 antimotines, más otros seis que se aparecieron en motos de dos en dos, eran como 16 policías y cinco CPF; si era como un quiebre de droga, armados hasta los dientes, las escopetas cruzadas en la espalda, cerrando calles y con una agresividad como si se tratara del allanamiento a un expendio de droga, sólo para desalojar a una mujer y dos ancianos” expresó José Daniel Osorio, vecino de la desalojada.

Los muebles, camas, ropa y animales domésticos como cerdos, gallinas y perros quedaron tirados en la calle polvosa que conduce a la finca Los Mangos, propiedad de Farrach, ubicada en la comarca Veracruz, del municipio de Nindirí; mientras la poeta gritaba y amenazaba con quitarse la vida si la desalojaban de la propiedad que heredó de su padre Ismael Farrach Fonseca, y donde tiene 10 años de vivir, pero todo fue en vano.

Quien llegó a reclamar la propiedad y realizó el desalojo fue el asesor legal de Financiera Nicaragüense de Inversiones (FNI), entidad de carácter estatal, acompañado de antimotines y por el Juez de Distrito de lo Civil de Masaya Danilo Jiménez Cajina.

“Fue el Juez de Masaya quien ordenó el desalojo, de todas formas lo técnico-jurídico tiene que hablarlo con el asesor legal del FNI. Nosotros sólo tenemos órdenes de no dejar entrar a nadie, porque ya tenemos la posesión”, expresó Oscar Danilo Pérez, jefe de la seguridad de FNI.

Proceso jurídico y… ¿quién detrás de Ytaco?

Según Efraín Osejo, abogado de la poeta, el problema empezó en los 80, cuando extendieron un título de Reforma Agraria sobre las 61 manzanas de Ismael Farrach y de Resalio Álvarez, ubicadas en la comarca Veracruz, y se lo entregaron a la Cooperativa “Víctor Manuel Lazo”, que no existía jurídicamente y no la fue a inscribir al Registro de la Propiedad, pero supuestamente la vendió a Ytaca (empresa inmobiliaria) que hipotecó la propiedad con el Banco del Café, y cuando éste quebró, la propiedad pasó a manos de la FNI, que la reclama como propia y realizó el desalojo.

“En 1999, cuando regresé de México, reclamé la propiedad y pedí que me indemnizaran porque habían confiscado a mi papá con la Reforma Agraria, y en la Oficina de Cuantificación de Indemnizaciones (OCI) me dijeron que ya habían registrado mi caso y que mi papá nunca fue confiscado, y que en el Registro Público de la Propiedad de Masaya no han cambiado los asientos desde 1964, y que mi papá y el señor Álvarez seguían siendo los dueños, y me enviaron a tomar posesión de la propiedad”, explicó Farrach.

En 2000, la poeta traspasó la propiedad a su nombre a través de la sentencia No. 1066, folio 251 y 252 del tomo sexto del libro copiador de sentencia de declaratoria de herederos, que impulsó en el Juzgado Quinto de Distrito Civil de Managua. En 2008, el FNI empezó el acoso y amenazas de desalojo contra Farrach, reclamando la propiedad como propia por una deuda de Ytaca, pero Farrach fue a la Junta Liquidadora del Banco Nacional de Desarrollo, donde le extendieron un documento donde se afirma que no hay ningún adeudo por la propiedad.

Le hicieron ofrecimientos

“Si ellos (FNI) estaban seguros de que la propiedad es de ellos, ¿por qué me llamaron para ofrecerme 10 mil dólares por ella y no acepté? Luego me llamaron y me ofrecieron una manzana de tierra, o la tomaba o me desalojaban y les dije que no, que esa tierra era mía y puse en conocimiento de lo que estaba sucediendo al procurador departamental de Masaya, Julio González Henríquez, el 5 de enero de 2009, y me dijo que no me preocupara, que yo estaba en mi derecho”, aseguró Farrach.

Mientras las presiones de FNI se daban, la poeta introdujo un amparo en la posesión contra el FNI, y una acción de cesación de la comunidad para dividir la propiedad entre ella y el señor Resalio Álvarez, el otro dueño de la finca; ambas causas están tramitándose en el mismo juzgado del juez Danilo Jiménez, quien realizó el desalojo sin antes haber resuelto las dos acciones pendientes e incluso para la última estaban citados para el 20 de este mes, explicó Osejo, abogado de Farrach.

“Ese desalojo es una aberración jurídica, va contra todos los derechos jurídicos y ese juez actuó de mala fe porque él sabía que no se ha pronunciado en ninguno de los escritos pendientes, y olímpicamente vino a hacer el desalojo, pero vamos a ir hasta las últimas consecuencias”, afirmó el jurista.

¿Qué influyente personaje orteguista detrás?

Farrach agregó que en el documento que le enseñaron el desalojo era contra Ytaca y no para ella. “Yo tenía mi escritura, se la mostré al juez, que era un caso aparte de Ytaca, y sin embargo hicieron el desalojo. Yo no soy Gilberto Cuadra Solórzano, presidente de Ytaca. Yo soy Ninfa, que tiene un juicio pendiente de recuperación de la propiedad y tengo mis escrituras debidas en el Registro de Propiedad”, explicaba llorando la afectada.

La poeta demandó que se cumpla lo que dijo el Presidente de la República, Daniel Ortega, de que no habría más desalojos “e incluso le pidió a la Policía que no hubiera acompañamiento para desalojo, y la Policía vino aquí en varios vehículos, era una cosa vergonzosa, como que yo aquí tenía armas”, dijo la desalojada.

Con este nuevo desalojo se confirman las preocupaciones que manifestó la semana pasada Martha Cranshaw, por las demás personas que tienen propiedades en litigio por la Reforma Agraria o que las adquirieron bajo las leyes 85 y 86.