Luis Alemán
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Un alto porcentaje de las cooperativas de taxis que operan en Managua no tienen niveles de organización administrativa, lo que las hace vulnerables a la penetración de grupos delincuenciales, confirmó Vidal Almendárez, Presidente de la Federación Nicaragüense de Cooperativas de Taxis.

La falta de organización, sumada a las irregularidades entre funcionarios del Instituto Regulador del Transporte Municipal de Managua, Irtramma, y a la poca relación del sistema selectivo con la Policía Nacional, “no permite alguna seguridad del servicio que se presta”, según el criterio de Almendárez.

“Hay desorden a lo interno de muchas cooperativas donde ni siquiera saben quién es el conductor del vehículo”, reflexionó, mientras criticaba al Irtramma por dedicarse a autorizar concesiones de forma masiva y sin control. “Ello implica que el sistema es vulnerable a que sea infiltrado por delincuentes”, reflexionó.

Almendárez reconoció los niveles de inseguridad que enfrentan los usuarios del servicio de taxis en la capital, muchos de los cuales resultan víctimas de delincuentes que operan simulando ser pasajeros o conductores.

Criticó que algunas cooperativas de taxis se organizan con el propósito de obtener las exoneraciones vehiculares y para poder obtener las concesiones, “ello desnaturaliza el papel de las cooperativas”, señaló.

Aplauden intervención de Contraloría

El presidente de la Federación Nicaragüense de Cooperativas de Taxis aplaudió el anunció de la Contraloría General de la República de que iniciará una auditoría sobre lo actuado por el director del Irtramma, ingeniero Francisco Alvarado.

“Vemos con buenos ojos la auditoría anunciada por la Contraloría”, dijo Almendárez, sin embargo, señaló que la auditoría tendría mejores resultados si la misma no resulta sesgada por razones políticas.