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La vicepresidenta y canciller de Costa Rica, Epsy Campbell expuso este jueves ante la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), en Nueva York, la situación que enfrenta Nicaragua debido a la crisis.

“La represión selectiva, la intimidación y la criminalización han socavado las libertades de la población nicaragüense, debemos mencionar que la grave situación de este país ha cobrado varias centenas de vidas”, expresó Epsy Campbell ante los países miembros de la ONU.

Campbell dijo que producto de la crisis que vive Nicaragua desde el pasado 18 de abril, su país enfrenta un aumento de flujo migratorio.

“Como consecuencia en nuestro país hemos experimentado un aumento de flujo migratorio y solicitudes de refugio, hemos respondido de manera ordenada, responsable y solidaria, poniendo en prioridad la protección, el respeto, la integridad y la seguridad de las personas”, manifestó la canciller costarricense.

Según Epsy Campbell, la crisis de Nicaragua tiene el potencial de escalar y alterar la estabilidad de Centroamérica.

“Costa Rica No puede llevar sola esta carga, la situación de Nicaragua no es sostenible, el diálogo sigue suspendido ya pareciera indefinidamente y el gobierno ha expulsado a la misión de Oficina de la Alto Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos. La crisis de ese país tiene potencial de escalamiento con un impacto directo en la estabilidad y el desarrollo de Centroamérica”, enfatizó Campbell.

En su discurso ante la Asamblea General de la ONU, la vicepresidenta de Costa Rica también manifestó que el diálogo es la única salida a la crisis que enfrenta Nicaragua.

“Costa Rica reitera su convicción de que solo el camino del diálogo comprometido y efectivo entre todas las partes con un acuerdo serio, con un calendario de democratización, puede ser la solución al conflicto que aflige al hermano país”, comentó Campbell.

Epsy Campbell solicitó a Antonio Guterres, secretario general de la ONU y a la comunidad internacional a buscar una mediación en la crisis de Nicaragua.

“Solicitamos a la comunidad internacional y al secretario general a participar con la diplomacia preventiva y la mediación frente a estos graves acontecimientos; cuando se trata de la vida y la dignidad de las personas, de sus posibilidades de vivir libre de temor y la miseria, el silencio nos convierte en cómplices por eso Costa Rica alza su voz”, finalizó la canciller costarricense.

La crisis en Nicaragua inició el pasado 18 de abril y ha dejado entre 322 muertos según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, más de 450 según organismos de derechos humanos y 199 según el gobierno.