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  • AFP

Los obispos latinoamericanos congregados durante esta semana en Managua intentaron acallar los llamados a acabar o flexibilizar el celibato y dijeron que el voto de castidad es una exigencia de la Iglesia Católica y quien elige el sacerdocio "lo hace libremente". "El celibato es un don de Dios, es un carisma, propio del que es ordenado sacerdote", quien recibe una preparación para ejercer su ministerio dentro de la Iglesia, expresó el presidente de Consejo y arzobispo de Aparecida, Brasil, Raymundo Damasceau.

"El que se ordena sacerdote conoce durante todo el tiempo las exigencias para vivir el sacerdocio. Lo hace libremente" y es el obispo quien reconoce oficialmente su vocación sacerdotal, agregó Damasceau en una rueda de prensa. El prelado consideró que quienes eligen el sacerdocio y, por tanto, renuncian a formar una familia deben contar con "recursos sobrenaturales y espirituales para vivir su entrega en un total servicio de la Iglesia y al pueblo de Dios".

El celibato no es parte de la agenda de la XXXII Asamblea del Celam, que por primera vez se celebra en Nicaragua, pero acapara la atención de los fieles y de los medios tras las revelaciones de que un sacerdote de Miami tiene novia y de que el presidente paraguayo Fernando Lugo tuvo un hijo mientras era obispo. El tema no será discutido en Managua "ni está en discusión en la Iglesia en general", manifestó Damasceau, mientras los obispos buscaban orientar el cónclave hacia asuntos de la evangelización en América Latina.

Obispos dolidos con caso de Alberto Cutié

El arzobispo de Managua, Leopoldo Brenes, había respondido con humor a las preguntas sobre el tema de los curas con hijos. "Imagínense ustedes si a la hora que va celebrar la misa le dicen que a su hijo lo acaba de atropellar un carro. ¿Cuál sería la actitud de un sacerdote?. Pienso que saldría corriendo y dejaría a la gente sin misa", adujo Brenes.

Afirmó que la Iglesia sigue creyendo en el celibato, aunque matizó el tema diciendo que "como hombres podemos tener debilidades" y llamó a los fieles a seguir "orando para que tengamos sacerdotes santos". El cónclave que reúne a 60 obispos de diócesis de América Latina intenta abstraerse de los casos del ex obispo y actual presidente Lugo, que admitió la paternidad de un hijo y encara otras demandas judiciales por supuestos hijos.

No obstante, los obispos se declararon "dolidos" con el caso del popular padre Alberto Cutié, quien fue descubierto por un paparazzi en una playa de Miami con una mujer, cuyo amor ha admitido públicamente. Ambos casos han estremecido a la Iglesia Católica que se opone a permitir que los curas contraigan matrimonio e insiste en el celibato.

El cónclave de Managua pretende centrar sus debates en los asuntos exclusivamente pastorales, aunque sus participantes reconocen que no se puede evangelizar sin tener en cuenta el contexto cultural, social y económico en que actúan. La reunión de Celam finalizará el viernes y se espera que salgan propuestas de acciones para atraer a los fieles más alejados y otros grupos, de modo de contener la migración hacia otras religiones, a decir de los obispos.

Leopoldo González, nuevo secretario del Celam
El nuevo secretario general del Consejo Episcopal Latinoamericano, Celam, es monseñor Leopoldo González, quien se desempeña como obispo auxiliar de Guadalajara, y secretario de la Conferencia Episcopal de México. El anuncio fue hecho hoy por el presidente del Celam, monseñor Raymundo Damasceau Assis, en el Seminario Nacional de Nuestra Señora de Fátima, ubicado en Managua, donde se está celebrando por primera vez la XXXII Asamblea del Celam.

Monseñor González sucede a su homólogo Víctor Sánchez, quien renunció al cargo de secretario ejecutivo del Celam, porque recientemente fue nombrado Arzobispo de Puebla por el Papa Benedicto XVI. Las Asambleas del Celam se realizan cada dos años. La última vez se llevó a cabo en Cuba, en el año 2007. Sesenta obispos estarán reunidos en Nicaragua durante toda esta semana. El domingo comenzaron a llegar a la capital y ayer fue la inauguración de las reuniones en las que ha estado presente el Cardenal Giovanni Battista Re, Prefecto de la Congregación para los Obispos y Presidente de la Pontificia Comisión para América Latina.

Con la colaboración de Leonor Álvarez