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Varios camiones de la Alcaldía de Managua llegaron la mañana de este sábado al terreno ubicado en la pista Suburbana, cerca de la salida hacia la carretera Sur, para llevarse los restos de las casas improvisadas que habían armado los tomatierras, asentados en el lugar desde junio pasado.

Los precaristas habían construido casas de plástico negro, madera y láminas de zinc en el terreno, donde les habían dicho los líderes barriales que les “regalarían” a cambio de su participación en las manifestaciones sandinistas, mencionó uno de los ocupantes que estaba en el lugar. 

Los precaristas continuaron desmontando las casas improvisadas de zinc, madera y plástico que habían levantado desde junio pasado.

“Nos dijeron que ocupáramos estas tierras, que eran del Gobierno y que nos iban a dar títulos después”, indicó la fuente. 

Aunque el desalojo voluntario inició desde el viernes, a tempranas horas de ayer, cientos de precaristas salieron del terreno, donde se habrían asentado unas 7,000 personas, según los mismos tomatierras, que ya se estaban organizando en comisiones. 

“Los de la Alcaldía nos dijeron y ofrecieron los vehículos para llevar las cosas a cualquier lugar donde fuéramos, algunos son de barrios cercanos”, indicó otro de los ocupantes, que pidió no ser identificado. 

Otro de los precaristas afirmó que a algunas personas se les había cobrado dinero en efectivo para que pudieran ocupar las parcelas, no obstante, no precisaron la cantidad que le entregaron a un hombre que se hizo pasar por el dueño de las tierras y que fue capturado por la Policía Nacional. 

Ocho departamentos afectados

A pesar de que ya se han devuelto algunos de los terrenos que fueron ocupados, aún hay más de 7,300 manzanas de ocho departamentos del país que están siendo afectados por la toma ilegal de propiedades, de acuerdo con los registros actualizados de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic). Con la invasión de las tierras, se han afectado “los planes de producción, inversiones, la generación de empleo y creado un ambiente de inseguridad en el campo”, denunció Upanic este viernes. 

Según esta entidad, hasta antes de ser ocupados, los terrenos se utilizaban para la producción de granos básicos, hortalizas, café, maní, sorgo, caña de azúcar y otros elementos. También tenían uso industrial o forestal propiedades de viviendas y hasta extracción de hormigón.