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Varias organizaciones de periodistas internacionales, entre los que se encuentran Periodistas sin Fronteras, Artículo 19, Frontline Defenders y Freedom of the Press Foundation,  emitieron un pronunciamiento en el que condenan la expulsión del documentalista y comunicador austríaco-estadounidense, Carl David Goette-Luciak.

En el pronunciamiento, las organizaciones demandan al Gobierno de Nicaragua investigar las amenazas de muerte, la difamación y el “doxxing” (publicación de información personal en Internet, en este caso, la dirección exacta de su domicilio), que sufrió el periodista Carl David Goette-Luciak, en Nicaragua.

Las organizaciones internacionales consideran que la detención y deportación del periodista austríaco-estadounidense, es una muestra de la creciente presión sobre la libertad de expresión en Nicaragua, por lo que llaman al gobierno de Nicaragua a “poner fin inmediatamente al acoso y la represión que padecen los periodistas”.

El 1 de octubre de este año, Goette-Luciak fue detenido y arrestado en su casa, en Managua, sin que la policía le informara cuáles eran los cargos de los que se le acusaba.

“Las autoridades confiscaron su equipo de trabajo, lo interrogaron y luego lo deportaron. Antes de que esto sucediera, Goette-Luciak ya había padecido durante dos semanas una campaña de acoso en línea, con mensajes que incitaban a capturarlo, encarcelarlo o asesinarlo, difundiendo en las redes sociales la dirección de su casa”, indica el pronunciamiento.

Asegurar protección a periodistas

La información divulgada por las organizaciones periodísticas señala que “cuando las autoridades lo interrogaron (a Goette-Luciak), le preguntaron si era un agente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), de Estados Unidos y registraron por la fuerza su equipo electrónico”.

“Pedimos al gobierno de Nicaragua que asegure la protección de los periodistas y establezca medidas que les permitan informar libre y abiertamente sobre lo que acontece en el país”, indica el pronunciamiento.

Agrega además, que la deportación de un periodista debido a sus reportajes, contribuye a que aumente el clima de miedo y censura, incluso a que se incremente la autocensura. 

“Expresamos nuestra gran preocupación porque no se ha logrado realizar una investigación exhaustiva sobre los ataques que sufrió Goette-Luciak.

“La intimidación de periodistas no es un fenómeno nuevo en Nicaragua, más el caso de Goette-Luciak pone de manifiesto el aumento de la represión en el país. Desde el inicio de la crisis, en junio de 2018, numerosos periodistas han sido víctimas de intimidaciones, amenazas y actos de violencia. Algunos han sido heridos de gravedad y uno de ellos, Ángel Gahona, fue asesinado cuando cubría una manifestación. El 27 de agosto pasado la cineasta brasileña Emilia Mello fue deportada; la detuvieron cuando filmaba las manifestaciones”, detalla el pronunciamiento.