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En el acto de homenaje a Álvaro Conrado en el Instituto Loyola participaron familiares, amigos y excompañeros del jovencito de 15 años que murió de un disparo el 20 de abril pasado en las inmediaciones de la catedral de Managua.

Durante la ceremonia de inauDurante la ceremonia de inauguración, Iñaki Zubizarreta, director del Loyola, señaló que el monumento es un tributo al menor, quien a tan corta edad supo encarnar el valor “de la solidaridad”.

El monumento está colocado en una pista de asfalto construida en el campo del colegio, donde el menor cursaba el décimo grado de secundaria y era parte del equipo de atletismo del instituto.

“En esta escultura y en este espacio te hemos querido representar al estilo anime que tanto te gustaba. Lleno de jovialidad con el uniforme deportivo de tu colegio y llegando a una meta a punto de romper la cita, coronaste lo más importante, coronaste la vida llevándote el mérito del amor y servir en todo como nos recuerda San Ignacio”, dijo Zubizarreta.

Mucho simbolismo

Conrado Dávila falleció de un disparo en el cuello, el 20 de abril en las inmediaciones de la catedral de Managua, mientras repartía agua entre un grupo de manifestantes. El disparo, según testigos, habría sido efectuado por un “francotirador” de la Policía Nacional.

El monumento está cargado de simbolismos en honor al jovencito: hay dos botellas de agua que recuerdan el gesto de “calmar” la sed de los protestantes de ese fatídico 20 de abril.

Además, en la base se lee “me duele respirar”, frase que según testigos pronunció el menor cuando recibió los primeros auxilios en la catedral; así mismo, a la figura del menor se le ve atravesando una meta con los colores patrios y el ave nacional, el guardabarranco posando en su hombro.

Agradecidos

La estatua fue develada por los padres del adolescente, Álvaro Conrado y Lisseth Dávila, esta última, visiblemente emocionada, agradeció el gesto de la comunidad educativa, y recordó una vez más que la muerte de su hijo puede servir para construir un mejor país.

“Su gesto de ir a ayudar a los muchachos (manifestantes) le costó la vida, en nombre de él les agradezco. Y si a mi hijo un día le dolió respirar, es para que más temprano que tarde todos podamos respirar”, dijo Dávila durante su intervención.