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Alrededor de 16 reclusas que están en el Establecimiento Penitenciario Integral de Mujeres, conocido como cárcel La Esperanza, a través de una carta solicitaron que se exija la liberación de Brenda Muñoz, quien está en prisión, pese a sufrir de un cáncer hepático en fase terminal.

Por otra parte, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) celebró la liberación de María Alejandra Castillo, de 19 años, quien sufrió un aborto en prisión y estaba siendo custodiada por la policía en el hospital donde se repone. Otra persona enferma, Francisco Jaime, también ha sido liberado.

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Grave condición de salud

En el caso de Muñoz, quien sufre cáncer hepático, las reclusas sostienen en una carta que se encuentra en una condición inestable, ha tenido muchas crisis y complicaciones, pero el sistema penitenciario se habría mostrado negligente e inhumano.

“Le pedimos a todos ustedes que ayuden a denunciar y evidenciar el maltrato que sufre por parte de funcionarios del penal y exijan al Estado la liberación inmediata para que pueda, por lo menos, compartir sus últimos momentos de vida con su familia y sus hijos menores”, dice el escrito.

La veracidad de la carta ha sido confirmada por el Centro Nicaragüense de los Derechos Humanos (Cenidh).

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Muñoz fue detenida el pasado 15 de julio por antimotines y parapoliciales, acusada de robo, crimen organizado, quema de vehículos y un hotel.

Familiares han denunciado que desde su arresto, Muñoz padece de cáncer de páncreas, ha recibido metástasis en los riñones y es hipertensa.

Caso Castillo

Por su parte, la CIDH dijo que recibió con satisfacción la noticia de la liberación de María Alejandra Castillo y Francisco Jaime, luego de estar recluidos en grave estado de salud, a la vez recordó el deber del (Gobierno) de garantizar la vida e integridad, especialmente de los detenidos que padecen enfermedades.

El Nuevo Diario se comunicó con Jorge Castillo, padre de la universitaria, quien confirmó la orden de libertad a favor de su hija, quien aún permanece ingresada en el hospital Bertha Calderón.

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“Mi hija está animada, primero Dios mañana (hoy) nos la den de alta. La familia la apoyará hasta donde sea necesario, porque ha pasado por una terrible experiencia”, dijo escuetamente su padre.

Por su parte, Braulio Abarca, abogado del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), informó que María Alejandra Castillo obtuvo su orden de libertad en horas de la tarde del sábado e inmediatamente los policías que la custodiaban abandonaron las instalaciones del hospital Bertha Calderón, donde permanece ingresada, tras sufrir un aborto en las celdas de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ).

“María Alejandra está en proceso de recuperación de la intervención quirúrgica que le han realizado. Como Cenidh vamos a darle seguimiento a este caso y estar de cerca ante cualquier situación inesperada que pueda pasar con la universitaria”, dijo Abarca.