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El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), creado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para investigar la violación de derechos humanos en Nicaragua a raíz de las protestas de abril, afirmó que dicha crisis dejará una gran tarea en reparación a todas las víctimas.

El GIEI considera que luego que Nicaragua salga de la convulsión social y política necesitará un programa de reparación de víctimas, que podrían ser un reto para los próximos Gobiernos. Durante un encuentro con periodistas, esta organización también reveló que el próximo viernes, presentarán un primer informe sobre el avance de las investigaciones que han hecho sobre la violación de derechos humanos en el país y que harán público en diciembre.

Sofía Macher, miembro del GIEI, explicó que este programa de reparación será con el objetivo de resarcir los daños a los afectados directamente por la crisis. Macher afirmó que este proceso, el de reparación, es complejo, ya que en una crisis como la de Nicaragua toda la población es afectada; sin embargo, hay uno que los son de forma más directa, como las personas que perdieron un familiar.

La experta explicó que hay mucha formas de reparación, en el caso de las personas que murieron, los familiares tendría que ser resarcidos con justicia. “No hay reparación sin justicia”, expresó. No obstante, también son sujetos de reparación los estudiantes que fueron expulsados de las universidades, los profesores despedidos, personas heridas, ciudadanos mentalmente afectados, entre otros.

Según Macher, el Estado por concepto de responsabilidad tiene el deber de hacer las reparaciones a las víctimas.

Para que no se repita

Julie Guillerot, consultora independiente del GIEI, aseguró que la idea de hacer un proceso de reparación de víctimas es que no se vuelva a repetir la violación de derechos humanos.

“El objetivo también es examinar la sociedad y buscar los orígenes de la violencia y la represión. Esto te obliga a reflexionar sobre causas estructurales. Y el hecho de nunca haberlo hecho, en Nicaragua, ha conducido a estar en esta situación ahora”, afirmó Guillerot.

La experta explicó que en el momento en que el Estado asume la responsabilidad de resarcir a las víctimas de un conflicto, permite reestructurar la institucionalidad.

Macher reveló que el pasado 22 de julio se reunieron con el canciller Denis Moncada para abordar el tema de la reparación de víctimas.

“Nos dijo que le estaban dando los últimos retoques y que en una semana nos enviarían ese documento de la propuesta de reparación. Nunca lo entregaron. Es difícil saber lo que están pensando ellos como reparación”, expresó Macher.

En el proceso de reparación no se debe beneficiar a un sector de la población por su inclinación política, afirmó Guillerot. “Reparación no es dar algo para que la víctima calle”, afirmó.

Puede durar mucho tiempo

Julie Guillerot afirmó que “no hay tiempo determinado para resarcir a las víctimas. Generalmente se sabe cuándo empiezan estos procesos pero no cuando terminan”.

La experta explicó que la reparación se realizará en dependencia del tipo de medidas que se vayan a tomar. “Algunas podrían ser simbólicas, materiales, de forma individual o colectiva. El programa tiene que ser diseñado para que alcance el mayor número de personas o víctimas”, mencionó Guillerot, quien aclaró que la reparación simbólica es el acto en el que el Estado pide disculpa por la violación de derechos humanos y reivindica a la víctima.

También dependerá que si el Estado decide entregar indemnizaciones o pagos de pensiones vitalicias, afirmó Guillerot.

Sobre este punto, indicó que debe evitarse caer en el error de cargar sobre los trabajadores esta forma de reparación. “Se recomienda crear un fondo de reparación para recolectar recursos y no recargarlo a las finanzas del seguro social, por ejemplo”, afirmó Guillerot.