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La Comisión Permanente de los Derechos Humanos (CPDH), dijo ayer que recibió la denuncia de tres nuevos despidos en el Ministerio de Salud (Minsa).

Una de las denuncias por despido es de María Luisa Arévalo Martínez, quien se desempeñaba como cocinera en el hospital Alemán Nicaragüense.

Arévalo Martínez señaló que nunca participó en marchas de protestas contra el Gobierno, ni se ha metido en temas políticos, sin embargo, tras el asesinato de su sobrino, Salvador Arévalo, por parte de personas encapuchadas que le dispararon desde una camioneta, a ella la pusieron en la mira de la administración de ese centro asistencial.

“La directora del hospital me dijo que había cometido faltas graves, esto luego de 22 años de trabajar para el Ministerio de Salud”, dijo Arévalo, mostrando varios diplomas que le acreditan como excelente trabajadora y la mejor cocinera, por lo cual obtuvo varios estímulos y un expediente que asegura nunca fue manchado.

La muerte de sus sobrino

La afectada dijo que a su sobrino lo hirieron en Tipitapa por apoyar a los protestantes, siendo ingresado en el hospital Alemán Nicaragüense, donde primeramente los doctores le dijeron que había salido bien e iba a recuperación, sin embargo, luego llegó una doctora informando que estaba muerto.

“Luego de esa desgracia sentí que había algo en mi contra. Me hacían quedarme horas extras para hacer la comida para los vagos que agarraban en chinelas en los barrios, que usaban para rotondear. Y había gente malintencionada diciendo que me iban a correr porque como cocinera los podía envenenar”, alegó Arévalo, quien tiene tres meses en el desempleo, pero hasta ahora tuvo el valor de denunciar su caso.

Otros despidos

La doctora y docente Azucena Bonilla Martínez, quien trabajó para el Minsa por 28 años en el centro de salud Jorge Sinforoso Bravo, de Granada, también perdió su empleo, bajo acusaciones de proselitismo.

Bonilla Martínez afirma que la despidieron por sus publicaciones en Facebook sobre los ataques de los parapolicías, pero también por no participar en las marchas del partido de gobierno.

Otra denunciante es Claudia Lau Ramírez, del hospital de Rivas, Gaspar García Laviana. A ella la despidieron el vienes 19 de octubre, según ella porque no comulga con las posición del Gobierno.

Por su parte, el doctor Javier Núñez López, de la Unidad Médica Nacional, formada como parte de la Unidad Azul y Blanco, dijo que hay una serie de arbitrariedades cometidas contra los trabajadores de la salud, en represalia por haber atendido a los heridos en los tranques y por no asistir a las marchas partidarias convocadas por el Gobierno.

El especialista de la CPDH en temas laborales, José López, señaló que acompañarán a los trabajadores desde los trámites legales y están elaborando su demanda de reintegro para interponerlo ante el Ministerio del Trabajo.

Más trabajadores del Minsa son despedidos por no compartir las políticas gubernamentales de represión.