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Dos casos de reos que convulsionaron fueron medicados por los guardas con inyecciones de diazepam, en las celdas de la penitenciaría La Modelo, en Tipitapa, denunciaron familiares.

Uno de los presos afectados es un exmiembro de los antimotines, encarcelado por poner su renuncia ante las filas de la Policía Nacional.

El doctor Julio Montenegro, quien encabeza el equipo de defensores de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), señaló que en el marco de las protestas han tenido dos denuncias de este tipo.

Expresó que el caso de Julio César Vallejos, el antimotín que recibió una pedrada en la cabeza cuando estas tropas especiales de la Policía realizaban operativos durante las protestas en Carazo, y por razones propias pidió su baja, pero fue encarcelado y en su celda terminó convulsionando, sin ser tratado por un médico.

“Se supone que el penal debería de atender las situaciones cuando se trata de salud, pero no está sucediendo esto. Estamos solicitando que sean remitidos al Instituto de Medicina Legal (IML), ya que ese es el procedimiento que la ley establece.”, comentó el doctor Montenegro.

Señalo que hasta en seis diferentes ocasiones, en distintos casos, se ha realizado la solicitud sin tener respuesta.

Otros caso

Por su parte, Ruth Escobar, madre de Heynard Baltodano Escobar, denunció que su hijo convulsionó en su celda, pero contrario a ser atendido y llevado a un centro hospitalario, los guardias le aplicaron tres inyecciones de diazepam.

Eso ocurrió el pasado 8 de octubre, en una de las celdas del pabellón 16-1, donde los guardas del penal comenzaron a escuchar gritos de auxilio y solo atendieron el llamado desesperado de los detenidos por su insistencia.

Tras aplicarle las inyecciones, las convulsiones no se detuvieron y lo extrajeron de la celda, sin que nadie sepa a dónde fue llevado.

Según la señora Baltodano, fue hasta que visitó a su hijo que conoció de la situación. “Él me dijo que no se acordaba, pero uno de los muchachos detenidos en la misma celda que lo atendió me aseguró que al menos fueron unas 30 convulsiones que sufrió mi hijo”, dijo la mamá del muchacho, detenido por participar en las protestas contra el Gobierno.