• Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • Edición Impresa

El Comité Pro Libertad de Presos y Presas Políticas de Nicaragua y la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia elevaron a 558 la cantidad de personas detenidas durante las protestas contra el Gobierno y denunciaron que la mayoría recibe represalias en los penales: se encuentran en aislamiento, hay amenazas constantes y están en condiciones insalubres.

De las 558 personas que se encuentran detenidas, según cifras recopiladas por denuncias de familiares y denuncias en organismos de derechos humanos, hay 375 que están siendo procesadas, 36 ya recibieron condena y hay al menos 147 personas que llevan más de 48 horas detenidas sin acusación formal. Hay algunos casos en los que tienen más de tres meses detenidos.

Del total de personas que se encuentran detenidas por haber participado en las protestas contra el Gobierno, según datos del Comité y de la Alianza Cívica, hay 512 hombres, 43 mujeres y tres mujeres trans.

En total, hay 349 personas detenidas en los centros penitenciarios “La Modelo” y “La Esperanza”, 70 en la Dirección de Auxilio Judicial (El Chipote), 39 en delegaciones policiales, 13 tienen casa por cárcel y hay 87 personas que fueron detenidas por encapuchados o por la Policía, pero las autoridades no dan información de su paradero.

“La situación de inseguridad y falta de paz en el país está gráficamente mostrada con la cantidad de personas presas por ejercer su derecho de manifestarse”, informó la Alianza.

Violaciones a derechos humanos

“No se les ha permitido su hora recreativa en el sol, las visitas solo han sido una vez al mes con una duración de 45 minutos y a través de un cristal por bocina electrónica intervenida, impidiendo privacidad de la misma y se les impide su derecho a la llamada telefónica, violando el artículo 44 de la Ley del Sistema Penitenciario”, denunció el Comité.

Además denunciaron afectaciones a las condiciones físicas. Según testimonios de las mismas personas detenidas, las celdas no poseen ventilación e iluminación, se encuentran húmedas por las lluvias y no poseen camas.

“El agua y los alimentos proporcionados por el Sistema Penitenciario son insalubres, el ingreso de alimentos y líquido es limitado, y los medicamentos que ingresamos con receta y dictamen médico no son entregados. Esto impacta directamente en la salud de nuestros familiares que se ha visto seriamente deteriorada”, dijo Daniel Esquivel, del Comité Pro Libertad de los presos.

Según el reporte del Comité, muchas de las personas detenidas están padeciendo diabetes, problemas en la presión arterial, infecciones renales y en la piel, gastritis, hongos en los pies, ataques epilépticos, ansiedad, depresión, insomnio, “e incluso se han documentado casos de aborto a causa de las condiciones precarias en las que se encuentran”.

16 en “el infiernillo”

El Comité denunció que al menos 16 presos políticos se encuentran detenidos en la celda conocida como “El Infiernillo” o “La 300” en el Sistema Penitenciario “La Modelo” de Tipitapa.

Esta celda, según el informe, se encuentra localizada a tres kilómetros de distancia de las celdas comunes y en denuncias anteriores también los familiares han señalado que es un sitio insalubre, y en el ambiente merodean insectos y animales transmisores de enfermedades.

“Estas 16 personas están en condiciones infrahumanas: sin camas, atados con grilletes, cadenas con esposas que unen manos, cintura y pies, un calor insoportable y condiciones de salud deplorables”, denunció el Comité.

Entre los presos que se encontrarían hacinados en esta celda, están: Medardo Mairena, Pedro Mena, Cristian Fajardo, Yubrank Suazo, Rodrigo Espinoza, Carlos Bonilla y Carlos Brenes.

Ruth Escobar denuncia que su hijo recibió golpes en la cabeza  y por eso convulsiona continuamente en la cárcel.

El Comité exigió que se respeten los derechos humanos de todas las personas detenidas, que sean valoradas por médicos especialistas y atendidas de acuerdo a su estado.

Todos en protesta

Brenda Gutiérrez y Liliam Ruiz, integrantes del Comité, explicaron que las detenidas en el Sistema Penitenciario de Mujeres “La Esperanza” permanecen en protesta cantando el himno nacional diario y se unieron a la popular protesta de “Pico Rojo”, que consiste en pintarse los labios de ese color en señal de protesta contra el Gobierno, pero hubo represalias.

“El día que tenían que salir al patio, todas se pintaron los labios de rojo y recibieron represión: fueron requisadas una a una y les quitaron sus maquillajes, utensilios personales, las tuvieron fuera de sus celdas expuestas durante dos horas en un inclemente sol y luego fueron aisladas”, explicó Gutiérrez.