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Las detenciones de opositores al Gobierno continúan en aumento. A las 6:00 a.m. de ayer, siete campesinos fueron detenidos por 32 agentes de la policía que irrumpieron en cuatro casas, sin orden de captura o de allanamiento, en la comunidad Las Cuatro Esquinas, del municipio Wiwilí, en Jinotega.

La alcaldesa de Wiwilí, Reyna Hernández, señaló que los detenidos fueron los ciudadanos: Marvin Baquedano, Tomás Chavarría, Boris Centeno, Anielka Rivera, Pastor Rivera, Luis Alfredo Altamirano y Freddy Rivera. Posteriormente, las autoridades liberaron a cinco de los apresados.

Luis Alfredo Rivera, de 27 años, y Freddy Altamirano, de 26, son los dos campesinos dedicados a la producción de maíz y frijoles, que la Policía decidió trasladar a las celdas de la estación policial de Wiwilí.

Los familiares de los detenidos afirmaron que los jóvenes fueron golpeados e interrogados durante la detención.

Martha Sobalvarro, madre de Luis Alfredo Rivera, dijo que los agentes de la policía, al momento del allanamiento, patearon a su hijo en las costillas y además, lo acusaban de tener armas y participar en los tranques.

Sobalvarro no niega que su hijo haya participado en los tranques, pero resaltó que Rivera no causó daños a niguna persona.

Allanamiento con violencia

Los pobladores de la comunidad de Las Cuatro Esquinas denunciaron que la policía allanó sus casas con violencia y sin presentar ninguna orden judicial.

Los campesinos afirmaron que les revolvieron sus pertenencias, destruyeron camas y golpearon a los jóvenes antes de llevárselos.

“Esa gente vino de repente, de madrugadita, eran las cuatro y media o cinco de la mañana. Procedieron con violencia en las casas, la cama de mi hija la quebraron, hicieron todo un desorden y golpearon a los muchachos”, detalló Justino Romero, líder campesino de la comunidad de Las Cuatro Esquinas.