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Tras salir de la cárcel, al término de 48 horas, el periodista Álvaro Montalván, propietario de Radio Mi Voz, en León, relata cómo fue su detención y que le sucedió mientras estuvo detenido.

El 30 de octubre fue llevado a las cárceles preventivas de la Policía de León, donde le acusaron de obstrucción al orden público y otros delitos, pero lo dejaron en libertad este jueves.

El comunicador afirma que fue golpeado cuando lo detuvieron, a pesar de que no puso resistencia. Después, en la cárcel lo obligaron a desnudarse y a hacer sentadillas.

¿Cuál fue el motivo que originó tu detención? ¿Cómo fue la detención?

Cuando llegué a mi casa observé que dos patrullas y varios policías se encontraban en el interior de una propiedad que poseo, que se localiza en la esquina de mi casa. Me trasladé a preguntar lo que ocurría, que esa propiedad es privada.

El jefe de la Policía en este departamento, el comisionado mayor Fidel de Jesús Domínguez Álvarez se me abalanzó y me tiró un manotazo a la cara, logró tirarme el celular y orientó a los oficiales que tiene dentro de mi propiedad, que son como ocho, que me sacaran del carro. Tanto él (Domínguez) como los demás policías lograron sacarme del vehículo a la fuerza, esposarme y tirarme a la camioneta policial.

Se llevaron mi vehículo, el celular, la laptop y otras pertenencias, a la delegación policial. Hubo violencia, pero no hubo resistencia de mi parte, yo no me espero nunca que la Policía me vaya a detener, porque simplemente me traslado a notificar que la propiedad que están usurpando es mía; me sorprende la actitud del jefe de la Policía.

¿Al ingresar a la cárcel, se te brindó alguna explicación del motivo de tu detención?

No se me brindó ninguna explicación. Lo único que hicieron fue burlarse de mí. (Me obligaron) a hacer sentadillas, me sacaron en tres oportunidades de la celda desnudo, a hacer sentadillas frente a los reos, y se mofaban diciendo ‘aquí les traigo a este golpista’.

Me llamó la atención porque esa misma frase, el comisionado mayor Fidel Domínguez la había utilizado una vez que me esposaron las manos frente a mi propiedad, diciéndome ‘terrorista, golpista, haceme un tranque a mí’, y yo le dije: Comisionado nunca he levantado un adoquín y nunca he lanzado un mortero en las barricadas, a mí me llama la atención que usted me acuse en esa dirección.

¿Tuviste acceso a un abogado, llamadas telefónicas o visita de familiares durante el tiempo que estuviste preso?

Esperé que me trataran como persona, que me dijeran Álvaro llamá a tu abogado, te detuvimos por esto, pero no, en ningún momento permitieron que mi comida ingresara, y lo que me dijo un reo, que había sido testigo porque había andado barriendo y pertenecía a la celda nuestra, que escuchó cuando un policía dijo esta es comida de Álvaro Montalván, a ese no le pasen nada.

¿Se te señaló de golpista, se te vinculó a las protestas antigubernamentales?

Nosotros nunca hemos andado ni tan siquiera con la bandera, nuestro trabajo ha sido de coberturas a las marchas que se han venido experimentando en Nicaragua. Tenemos un periodismo independiente y quizás eso sea lo que a alguien no le guste, pero voy a hacer hincapié que yo no lo veo como cosa de un gobierno o de un partido ni de una institución, lo veo como cosa de una persona en particular, porque si el gobierno en todo caso hubiera tenido interés de dejarme preso, lo hace, pero aquí hubo una orden expresa que han de haber dicho libérenlo. Pienso que es una actuación deliberada de personas en particular y en este caso del jefe de Policía de León.

¿Cómo valoras las condiciones que enfrenta el periodismo ahora?

Es muy delicada, aquí es muy peligroso, es difícil, es muy riesgoso y si hay anarquía de algunas figuras o funcionarios de instituciones, es mucho más peligroso, porque obviamente estamos manos arriba como hombres y mujeres de prensa en este país.

¿Vas a continuar tu línea periodística o vas a hacer cambios en tu línea editorial?

Mi posición es la misma, mi periodismo es independiente, tiene que ver con lo que ocurre e informarlo. Mi periodismo no tiene que ver con perfiles partidarios o de organizaciones, con proyectos políticos, ni con criminalizar X o Y acción.

Mi periodismo no tiene nada que ver con descalificar o calificar, si esto ocurre, esto digo, pero encasillarme a un periodismo necesariamente enemigo de X o Y persona, partido o institución, no me quiero ver así; me quiero ver como el periodista que tengo la obligación con un segmento poblacional, que el que me escucha, me vea o me lea, ese es mi trabajo y esa es mi responsabilidad.

¿Cómo se logró tu libertad, cómo te sentiste al conocer la noticia?

Pienso que en América Latina y en otras partes del mundo hay tres sectores importantes en las sociedades, en donde no pasan desapercibidos los tres actores: las iglesias, derechos humanos y comunicadores.

Creo que estos todavía tienen un peso en nuestra sociedad, que a pesar de la crisis que vivimos no teníamos periodistas presos, el primero soy yo y Gahona que falleció. Creo que el gobierno ha sido prudente en respetar estas tres representaciones, de no detenerlas, no digo de no criticarlas, yo pienso que alguien razonó y dijo: hay que buscarle la libertad, pero finalmente estoy aquí y quiero reconocer que en todo está Dios.

¿Considerás que hubo violación a tus derechos humanos, antes y durante tu detención?

Obviamente que sí, porque no hay una orden de captura y no es posible que detengás amén, a como dice el código penal, que en la infracción del delito podés actuar como policía, pero en este caso yo estaba en mi carro notificando a un jefe de policía que está en mi propiedad y que por qué lo hace.

No hubo explicación y me llevaron detenido, hay violación a los derechos humanos desde todo punto de vista y luego llevarme detenido sin mayores explicaciones, más los vejámenes que me tocó vivir.

¿Has denunciado el caso ante alguna organización de derechos humanos?

Por esta detención del miércoles, por el momento no, lo estoy haciendo público, pero por cualquier cosa que me pase debo de hacerlo porque me siento amenazado por el jefe de la Policía departamental y por el jefe de Auxilio Judicial, comisionado Arnulfo Vallejos.