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La Cámara Nacional de Turismo de Nicaragua (Canatur) expresó que se necesitan “acciones que garanticen la estabilidad y el clima de seguridad como factores determinantes que le devuelvan la confianza a nuestros principales mercados emisores de turismo; y esas acciones pasan necesariamente por volver a un diálogo”.

“La percepción de inseguridad afecta negativamente a la experiencia turística e impacta negativamente en la imagen del destino”, explicó la Cámara este domingo, en una declaración titulada “Reflexiones de Canatur frente a la crisis político-social que vive el país”.

Canatur indicó que “la seguridad en el turismo debe ser interpretada como un estado subjetivo que nos permite percibir que nos desplazamos en un espacio turístico exento de riesgos reales o potenciales”, pero que “lastimosamente en el caso de Nicaragua se ha perdido la percepción de seguridad producto de la crisis que se vive”.

La llegada de algunos cruceros es un esfuerzo de la empresa privada,sostiene Canatur.

Canatur recordó en su nota de prensa que el sector económico más impactado por la crisis nicaragüense es el turismo.

Pérdidas

De acuerdo con esta organización, Nicaragua tendrá una “reducción sustantiva” de unos 600,000 de turistas este año. En 2017, al país llegaron más de 1.9 millones de viajeros y el sector generó divisas por el orden de los US$840 millones.

En su comunicado, Canatur afirmó que a pesar de la grave situación del turismo, los empresarios agremiados en esta cámara “son los que han estado luchando con mucho esfuerzo y sacrificio para mantener la operación de cruceros (de turistas)”, que llegan al país.

La organización sostiene que esa es la única operación dentro del sector turístico que aún se mantiene en medio de la crisis y que el sector privado la está promoviendo “para mantener los vínculos con las agencias internacionales”.

La llegada de algunos cruceros es un esfuerzo de la empresa privada,sostiene Canatur.

Explicó que pretenden que esas agencias internacionales incorporen nuevamente el destino Nicaragua en sus catálogos, una vez que existan mejores condiciones en el país.

“Nuestros empresarios (micro, pequeños, medianos y grandes) en todo el territorio nacional han demostrado una actitud de mucha responsabilidad y sensibilidad para reducir los impactos negativos en el empleo, el impacto severo en sus propias finanzas y estabilidad empresarial ante la poca o casi nula afluencia de turistas internacionales”, señaló Canatur.

La confianza

La Cámara Nacional de Turismo aseguró que el anhelo más sentido de los empresarios turísticos es restaurar la confianza de los turistas en Nicaragua. 

“Por más de cuarenta años hemos trabajo por ello y hemos arriesgado nuestro patrimonio para lograr esa confianza y convertirnos en destino turístico, nos debemos a ello y a restaurar el servicio al turista nacional e internacional”, enfatizó.

Además, mientras no se supere la inestabilidad política del país la recuperación de ese sector será un camino difícil de andar. “Somos los únicos en la industria turística nacional que nos hemos preocupado de realizar un análisis profesional que nos lleva a concluir que en dependencia de cómo evolucione la crisis nos tomará al menos de tres a cinco años recuperarnos”, analizó Canatur.

La llegada de algunos cruceros es un esfuerzo de la empresa privada,sostiene Canatur.

Insistió en que lo poco de turismo que se está haciendo en el país en la actualidad es el resultado de los esfuerzos de las empresas. “A nadie le duele más la caída del empleo y de ingresos que al empresariado que tiene como meta producir ingresos, empleos y desarrollo”.