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La defensora de los nueve estudiantes universitarios de la UNAN Managua que sobrevivieron a un ataque a la iglesia Divina Misericordia en julio, asegura que los jóvenes están siendo inculpados sin que se demuestren los cargos imputados.

"A ellos se les procesó por terrorismo y portación ilegal de armas. Los detuvieron en una casa de seguridad el 20 de julio, posterior a su salida de la UNAN, por policías y parapolicías. Sin embargo los elementos presentados por la fiscalía no fueron contundentes, no hubo evidencia fotográfica ni de video, los únicos testigos fueron policías", considera Verónica Nieto, abogada defensora de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH).

Nieto agregó que a los jóvenes además se les acusa de haber realizado robos pero no hay denuncia al respecto.

"Y las armas que presentaron (en la audiencia), eran supuestas armas hechizas, que eran tubos y un arma sin cargador ni aguja percutora", explicó la abogada.

La defensora de los universitarios indicó que incluso en los alegatos iniciales se les ubicaba en los escenarios de la UNAN-Managua y la iglesia de La Divina Misericordia, pero durante el proceso prácticamente sólo los señalan en la iglesia.

Junto a la abogada defensora, los familiares de los detenidos señalaron los maltratos que les aplican a los detenidos y a los familiares en el sistema penitenciario de Tipitapa.

Además denuncian que en los juzgados, las madres y hermanos de los detenidos son fotografiados, además que permanecen en espera del proceso a la intemperie, bajo sol y lluvia.

Por otra parte denunciaron que los alimentos que les dan en la penitenciaria son antihigiénicos, e incluso con basura que incluye virutas metálicas y de vidrio.

Además aseguran que el agua que consumen es pesada, y que los guardas de seguridad no les permiten entregarles agua embotellada.

La doctora Nieto señaló que en este caso se han violado los procesos legales y derechos humanos contra los detenidos, que podrían cumplir una pena de hasta 21 años, a petición de la Fiscalía de Nicaragua.

La sentencia para los estudiantes será leída en los próximos 12 días hábiles en un juzgado capitalino.