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Debbie Mucarsel-Powell, de origen ecuatoriano, será la primera legisladora hispana no cubana de Florida en el Congreso de EE. UU., después de su victoria frente al cubano-estadounidense Carlos Curbelo, en un distrito con un amplio electorado originario de Cuba.

La futura congresista es partidaria de dar la ciudadanía a los “soñadores”, los jóvenes hijos de indocumentados llegados al país en la infancia, y conceder el estatus de residente permanente para los titulares de estatutos temporales de protección (TPS).

También defiende la protección del proceso de asilo para quienes más lo necesitan, incluidos aquellos que han llegado recientemente de Venezuela y Nicaragua. 

Nacida en Ecuador hace 47 años, Mucarsel-Powell llegó con su familia a Estados Unidos cuando tenía 14 años y al poco tiempo comenzó a trabajar en una tienda de donas para ayudar a su familia “a llegar a fin de mes”.

Anoche, cuando su triunfo electoral ya estaba confirmado, aseguró que como congresista defenderá a los migrantes.

“Como inmigrante de Ecuador y estadounidense de primera generación, conozco muchos de los desafíos que enfrentan los inmigrantes”, señaló durante la campaña.

La demócrata fue una de las sorpresas de las elecciones de mitad de mandato presidencial celebradas este martes, en las que se estableció un nuevo récord de mujeres elegidas para las dos cámaras del Congreso, con 113 representantes y senadoras, frente a las 107 que había hasta ahora.

La ex decana asociada de la Escuela de Medicina de la Universidad Internacional de Florida (FIU), que contó durante la campaña con el apoyo del expresidente Barack Obama, obtuvo el 53% de los votos emitidos en el Distrito 26 y su rival, un 41%. 

El 70% de los electores de ese distrito son hispanos y la mitad de ellos son cubanos.

Mucarsel-Powell ganó su escaño legislativo con una agenda en defensa de la protección de la Ley de Cuidado Asequible de la Salud (ACA), puesta en marcha durante el gobierno de Obama (2009-2017) y atacada duramente por el presidente Donald Trump, desde antes de su llegada a la Casa Blanca, aunque no ha podido erradicarla como se proponía.

“No importa quiénes votaron en esta elección, voy a representarlos a todos”, manifestó al filo de medianoche a sus seguidores.

Durante la campaña la ecuatoriana dijo que decidió postularse después de que el conservador Curbelo, titular de dos mandatos, votó para revocar y reemplazar ACA, pese a que el distrito 26 tiene uno de los números más altos de afiliados en el país al llamado Obamacare.

Mataron a su padre

Además de defender el Obamacare, la migrante enfatizó en su campaña electoral que, como hija de un hombre asesinado por delincuentes armados, está a favor del control de armas.

“Perdí a mi padre a los 24 años por violencia con armas de fuego. Sé lo que es recibir esa devastadora llamada telefónica que cambia tu vida para siempre”, dice Mucarsel-Powell, que busca prohibir “armas de asalto de estilo militar”.

“Hay que cerrar la brecha del espectáculo de armas”, señala en su programa electoral.

Licenciada en Ciencias Políticas, Mucarsel-Powell se graduó en 1996 de la Universidad de Claremont, con una maestría en Economía Política Internacional y en los últimos años trabajó en organizaciones sin ánimo de lucro, dedicadas a mejorar las vidas de las comunidades marginadas en Miami-Dade.

El distrito 26, donde en las presidenciales de 2016 la candidata presidencial demócrata Hillary Clinton aventajó por 16 puntos al actual presidente Donald Trump, se extiende desde los suburbios del oeste de Miami hasta los Cayos de Florida.