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 Mauricio Alberto Álvarez Argüello quien fue despedido este jueves, después de 28 años como docente de la carrera de Biología en la Facultad de Ciencias y Tecnología de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-León), calificó dicha medida como injustificada, porque según obedece a represalias políticas del 
Gobierno.

Álvarez, de 53 años, aseguró que durante su desempeño laboral nunca recibió una amonestación, pero este jueves fue sorprendido con una carta en la que se le cancela su nombramiento como académico del departamento de Biología, por instrucciones de la diputada del Frente Sandinista y rectora de la UNAN-León, Flor de María Valle.

Pero dicho escrito es firmado por Gersan Vásquez, director del área de recursos humanos de dicha casa de estudios superiores.

Mauricio Álvarez, docente despedido de la UNAN-León. Archivo/ END

“Considero que mi despido es arbitrario, hago pública esta continuación de los atropellos a los ciudadanos nicaragüenses. Nos están atropellando de una u otra manera, si no es con cárcel, es con exilio o con despidos”, afirmó Álvarez.

El ex catedrático de la UNAN-León explicó que los artículos que aplican para la efectividad de su despido, contemplados en los artículos del estatuto interno vigente, fueron modificados recientemente para facilitar los despidos de trabajadores y docentes de la universidad, que no se sujetan a los caprichos o al sentir político de un partido político.

“No milito en ningún partido político, pero creo que tengo derecho de militar en cualquiera. También tengo derecho a no militar en ninguno”, dijo Álvarez, quien además de su licenciatura como biólogo, posee tres maestrías en Administración y Gestión Ambiental.  

Denuncia acoso político

Álvarez denunció que dentro de la universidad sufría de acoso político.

“En reiteradas ocasiones se me invitó a firmar una carta en contra de monseñor Silvio José Báez Ortega, obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, pero por supuesto que me negué a hacerlo. No me presto a esas presiones y manipulaciones, sucias y denigrantes para los trabajadores del Estado”, señaló Álvarez, tras agregar que también era obligado a asistir a las marchas gubernamentales.

“Creo que dadas las circunstancias que tiene el país, ellos tomaron la decisión de correrme para lastimarme personalmente, lastimar a mi familia y como una muestra más de la crueldad del partido de Gobierno y el servilismo de las autoridades de las distintas instituciones del Estado”, declaró Álvarez, al abandonar el recinto universitario donde laboró por 28 años.

De acuerdo con una fuente de la UNAN-León, se ha orientado a los trabajadores que deben participar de las marchas o concentraciones políticas los lunes, miércoles y viernes, pero para cumplir con dicha medida, tienen autorización de las autoridades superiores de laborar medio tiempo.