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El problema económico de Nicaragua se está complicando por la falta de una solución a la crisis sociopolítica que inició hace siete meses; un estancamiento que el economista Juan Sebastián Chamorro atribuye a que el Gobierno se ha empeñado en sostenerse de cualquier forma, “sin mostrar interés en avanzar en una agenda de democratización”.

“En la medida que esto continúe así, el deterioro económico e institucional va a seguir su rumbo y la caída económica, que ya se está sintiendo cada vez más fuerte este año, se va a recrudecer en el 2019”, advierte Chamorro, director ejecutivo de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides). “Aunque se encuentre una solución política al problema, ahora mismo, la crisis económica va a seguir su rumbo y va a tomar algún tiempo en corregirse”, opina.

Gobierno modifica política de endeudamiento

Como indicios, señala que “estamos viendo que las importaciones de bienes de capital, de bienes intermedios, incluso de bienes de consumo, están en negativo”, y eso significa “una reducción en las inversiones futuras, en la producción futura y en el consumo”. En agosto último, según las estadísticas de comercio exterior del Banco Central de Nicaragua, las importaciones de bienes de capital se redujeron en 35.78%, en comparación con el mismo mes de 2017.

Hasta entonces, las importaciones de bienes de capital para la industria mostraban una contracción interanual de 26%.

“Adicionalmente, está la restricción crediticia que se está dando en el país y con esto, está claro que no vamos a tener crecimiento económico en 2019, sino que vamos a decrecer”, pronostica Chamorro.

Funides ha planteado dos escenarios para el 2019, en los que la economía del país podría contraerse entre 5.2% y 8.7%.

Lo incierto

Por otro lado, hay una tendencia a que la crisis económica se profundice por la incertidumbre entre los agentes económicos.

“Cuando hay una situación en la cual los agentes económicos (inversionistas, consumidores, ahorrantes, exportadores, importadores, comerciantes, las pymes, los grandes empresarios) ven un futuro sombrío, donde no se vislumbra una solución, ajustan sus variables. El consumidor gasta menos, el inversionista invierte menos, el comerciante importa menos, etc. Eso hace que la economía baje paulatinamente su ritmo”, explica Chamorro.

El empresario Sergio Maltez, presidente de la Cámara de Industrias de Nicaragua (Cadin), expuso esta semana que la falta de información económica en el sitio web del Banco Central podría estar afectando las decisiones de inversión.

“Ningún empresario va a invertir en un país sin tener la radiografía de cómo está la economía y sin seguridad jurídica para su inversión”, comentó Maltez al señalar que el BCN está dejando de publicar algunos datos que antes divulgaba abiertamente.

El turismo

Uno de los agentes económicos más importantes en Nicaragua es el turista extranjero, opina Juan Sebastián Chamorro.

“Este lo hemos perdido y lo vamos a tener perdido por varios años, porque la imagen de un país violento, de un país donde se violan los derechos humanos, se encarcela a la población, y están hasta los centros comerciales militarizados, no es un lugar que invita a ningún tipo de turista a venir, por muy lindas que sean las playas”, afirma el director ejecutivo de Funides.

142,000 han salido del INSS

Según la Cámara Nacional de Turismo (Canatur), Nicaragua tendrá una “reducción sustantiva” de unos 600,000 turistas este año.

En 2017, al país llegaron más de 1.9 millones de viajeros y el turismo generó divisas por el orden de los US$840 millones. Pero, este sector es uno de los más afectados por la crisis y siete meses después, aún no se vislumbra su recuperación.

El empleo

Una de las consecuencias de la crisis económica del país podría ser el aumento de la migración al exterior, indica Chamorro.

Se estima que más de 40,000 personas abandonaron el país, como consecuencia de la crisis derivada de las protestas antigubernamentales iniciadas en abril.

“Estas más de 40,000 personas corresponden a una primera ola de migración que salió buscando cómo escapar de la represión, pero de continuar la crisis económica, esa ola se va a aumentar a niveles mayores por una cuestión de pobreza”, prevé el director de Funides.

Estudios de este centro de pensamiento indican que la pérdida de empleos y la reducción de los ingresos de las familias ya han provocado un aumento de la pobreza. Entre marzo y septiembre de este año, el país perdió 142,181 empleos formales, según estadísticas del BCN basadas en la cantidad de afiliados a la seguridad social.

Clase media nica, la más pequeña de Centroamérica

Funides estima que 417,000 personas fueron despedidas o suspendidas de sus empleos, desde abril hasta septiembre pasado, y que la pobreza general en Nicaragua aumentará a 38.9% este año, por incremento de 9.3 puntos porcentuales con relación a la última estimación oficial de 29.6%, en el 2014.

Funides también pronostica que si la crisis se extiende durante todo el año 2019, el aumento de las personas en situación de pobreza podría continuar porque existen alrededor de 1.2 millones de personas que, aunque no son pobres, están en riesgo de caer en situación de pobreza si llegan a perder sus empleos o si sus ingresos se reducen.

“La caída del empleo formal, que se mide a través del número de los afiliados activos al INSS, va a seguir aumentando, porque la crisis económica se está agudizando. Eran más de 86,000 a junio (los empleos formales perdidos) y aumentaron más de 50,000 a septiembre”, alerta Juan Sebastián Chamorro.