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El periodista Carlos Jirón fue retenido y requisado por efectivos policiales este miércoles en la mañana, en la ciudad de León, cuando se disponía a ingresar a Radio Mi Voz, empresa que en los últimos días ha sido asediada por la Policía Nacional y fuerzas antidisturbios.

Jirón, quien es corresponsal de Trinchera de la Noticia y el programa radial Sin Censura, calificó de arbitraria su detención y expresó que al momento de la requisa le obligaron a bajarse el pantalón y quitarse los zapatos, quedando solamente en ropa interior en plena vía pública.

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Eran las 10:00 a.m. y en el lugar había cuatro patrullas y más de 20 policías, dirigidos por el comisionado mayor Fidel Domínguez, jefe de la delegación policial en León.

Jirón permaneció retenido y bajo intimidación por más de 15 minutos. “Los policías me trataron de golpista y preguntaron mis datos personales, revisaron mis documentos y celular, me pusieron con las manos arriba y contra un portón. Fue una requisa completa la que hicieron, me preguntaron lo que hacía en ese momento en la radio; además, me preguntaron por qué atacamos al Gobierno”, relató.

Dijo que llegó a la empresa radiofónica porque iba a realizar un trabajo en un programa especial, una transmisión de una empresa privada.

La casa de Pallais

En otra zona de León, patrullas de la Policía Nacional se estacionaron este miércoles alrededor de la vivienda del exdiputado José Pallais, lo que mantuvo atemorizados a los vecinos.

Pallais, miembro del Frente Amplio por la Democracia (FAD), denunció que los uniformados estaban fuertemente armados en las esquinas de la calle donde está su casa.

Relató que a las personas que pasaban por la calle les preguntaban adónde se dirigían, y si decían que a la vivienda de Pallais, eran requisadas, lo que hicieron a su esposa y su conductor.

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Los policías permanecieron allí desde en la mañana hasta después del mediodía.

“Fue una presencia policial con el objetivo de presionar y hostigar, de acallar las voces de denuncia que hemos venido sosteniendo a lo largo de nuestras vidas en defensa de los derechos humanos y de la Constitución de la República, de nuestros derechos y libertades”, comentó Pallais. 

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Con el hostigamiento, “lo que profundizaría es la crisis y la opinión negativa que se tiene de este Gobierno, que está siendo acusado en el extranjero de no respetar los derechos de la población; lo correcto es lo que todo mundo ha sugerido, lo que la comunidad internacional igualmente ha pedido, así como los obispos y la misma población: restablecer la democracia”, expresó.