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María Matamoros, de 39 años, unas horas antes del Día Internacional de la Lucha Contra el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), que se conmemora este sábado, madrugó para celebrar que desde hace una década le ha ganado la batalla a esa enfermedad que a diario ataca sus glóbulos blancos y la deja propensa a infecciones.

Esta mujer se enteró que tenía VIH en el 2008. Pero lo peor para ella no fue enterarse que estaba enferma, sino que su hija, de apenas dos meses de edad, también estaba contagiada.

“Para mí quizás no fue tan impactante, porque en quien yo pensaba era mi hija. Pues al no recibir medicamentos durante el embarazo, entonces ella nació casi muriéndose”, lamentó María.

Durante la gestación, Matamoros no faltó a ninguna de las citas médicas. En una de las primeras visitas al médico, en el Centro de Salud Morazán, le tomaron pruebas de sangre; entre ellas la del VIH. Sin embargo, nunca le informaron que el resultado había sido positivo.

“Cuando estaba embarazada me hicieron la prueba en el Centro de Salud Morazán, pero nunca me la entregaron. Yo no sabía que era VIH positiva estando embarazada y parí normal a la niña, y esos son los primeros pasos para infectar a un bebé, pues también le di pecho y los médicos creen que lo más seguro fue que así que la infecté”, relata la sobreviviente.

María señala que fue contagiada por una pareja anterior con la que nunca tuvo hijos, y cuando salió embarzada de su nueva pareja, ya estaba infectada con el VIH.

Mujeres de diversas edades se acercaron para obtener información sobre las formas de prevención del VIH. Alexander Pérez/ END

“Mi anterior pareja ya falleció, él sabía que tenía VIH, pero nunca me dijo nada”, afirmó Matamoros.

Los casos de VIH, en los últimos dos años, han venido en aumento. El mapa de padecimientos en Nicaragua, reportado por el Ministerio de Salud (Minsa), refleja que en 2016 se registraron 959 personas con VIH positivo, mientras que en 2017 la cifra subió a 1,111.

Hace diez años, María tuvo que pasar varios meses en el Hospital Infantil Manuel de Jesús Rivera La Mascota, cuidando a su hija, quien presentó una fuerte crisis de infección y eso permitió que fuera diagnosticada.

“Ella se me enfermó y tenía dos meses de nacida, fue ahí que me enteré que ella y yo estábamos infectadas. Ella estuvo en cuidados intensivos durante varios meses, quizás a mí la enfermedad no me perjudicó tanto emocionalmente porque estaba pendiente de mi hija, porque todos creían que se iba a morir”, recordó Matamoros.

Tratamiento

Pero los problemas para María apenas empezaban, pues el costo de los retrovirales que reciben de tratamiento las personas con VIH cuesta entre 300 y 500 dólares.

María tuvo que recurrir al sistema de salud pública, ya que no contaban con los recursos económicos para costear el tratamiento de ella y el de su hija. Sin embargo, las cosas no fueron tan fáciles.

En varias ocasiones, en el Hospital Alemán Nicaragüense, a María se le dijo que no tenían su tratamiento, esto la obligó a pelear con médicos y directores del hospital, pues sin esas medicinas podía morir.

“He tenido problemas para conseguir mis retrovirales, los de la niña no porque son priorizados, pues los niños decaen más rápido por las defensas, pero en mi situación sí he tenido problemas. En el Hospital Alemán me ha tocado pelear porque no hay retrovirales, he tenido que esperar como tres horas para que me dieran el medicamento porque si no hay me friego”, explicó María.

Insisten en prevención

En medio de toda esta poblemática que enfrentan las personas con VIH, María decidió año conmemorar el Día Internacional de la Lucha Contra el VIH participando de una feria, realizada en Radio Mujer, junto a Comunidad Internacional de Mujeres con VIH (ICW, por sus siglas en inglés), brindando información preventiva de enfermedades de transmisión sexual.

En el evento, realizado este viernes, se realizaron 35 pruebas rápidas de VIH, además, se explicó a los visitantes el uso de preservativos y se lanzó el sitio web “Tomá Nota”, donde todo ciudadano podrá hacer consultas sobre sexualidad.

Matamoros se ha vuelto activa en la lucha para que los casos de personas con VIH no sigan en aumento, ya que ha sido testigo del sufrimiento y la incertidumbre que genera esta enfermedad.

Los hombres son más propensos a contraer primero el VIH porque son renuentes a hacerse los exámenes. Alexander Pérez/ END

“Yo como mujer con VIH siempre les he dicho a las mujeres que siempre deben cuidarse con sus parejas, mi esposo, el padre de mi hija, no tiene VIH, entonces son barreras a sobrellevar”, aconsejó María.

El esposo de María es seronegativo. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que en el mundo la mitad de las personas VIH-positivas que están en una relación de pareja a largo plazo, tienen un compañero seronegativo. A estas parejas se las denomina también serodiscordantes.

El organismo ICW ha venido trabajando con María en diferentes capacitaciones que la informan de su enfermedad, además, en todo el 2018 han realizado 200 pruebas rápidas para detectar el VIH. El trabajo de la organización apunta en prevenir y reducir la mortalidad por causa de esta enfermedad.

En 2016, según el Ministerio de Salud (Minsa), fallecieron 237 personas con VIH positivo, pero en 2017 los casos aumentaron a 247.

Mientras tanto, María tiene la esperanza de terminar de ver crecer a su hija. En estos años a puesto todo su empeño para que a las dos no les falten las medicinas, para “solo Dios sabe el propósito que tiene con uno y solo él sabe hasta cuándo vamos a vivir”.