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Perdió a su bebé a las seis semanas de gestación y pasó por una depresión de nueve meses, tras este aborto traumático.

“De repente empecé a sangrar y fui al hospital. El médico me recetó por error un medicamento que me hizo expulsar a mi hijo en desarrollo”, sostuvo Nidia Matamoros, una mujer profesional.

Decidió recoger el saco amniótico que había expulsado para guardarlo en el congelador de su casa. “Prohibí que apagaran el refrigerador o que lo botaran. Exigí hasta que se comprara otro”, indicó.

Matamoros recuerda que acercó el congelador a su cama para sentirse cerca de su hijo muerto, pero la etapa más fuerte de su crisis no fue esa, sino, llegar al extremo de rechazar a sus dos hijos en ese momento de 3 y 2 años, quienes también sufrieron.

La depresión, sicosis y tristeza posparto son tres males que afectan a muchas mujeres cuando dan a luz. Archivo/END

“Sentí que había perdido el amor por ellos”, afirmó, pero nueve meses después que inició su crisis, asimiló la pérdida a pesar que nunca buscó ayuda profesional.

“Decidí nombrarle “Ingniki Yamni”; mi luz bendita en miskito. “Lo enterré en el patio”. Tiempo después volvió a embarazarse y dio a luz a su deseado tercer hijo que nombró Ensalky Waypnam, que significa hombre ángel.

“Tuve miedo de vivir la misma experiencia”, afirmó Matamoros. No obstante, a pesar del parto exitoso, con Ensalky tuvo también manifestaciones de depresión posparto.

“Cuando sufría por los dolores de mi cesárea, mi mamá me decía que yo gritaba ‘¡maldito Ensalky, maldito Ensalky!’,yo no me acuerdo de haberlo dicho, pero mi mamá me lo quitaba porque creía que podía hacerle daño”. Ensalky tiene ahora 8 años.

Matamoros aseguró que todavía tiene momentos en que llora por la crisis que pasó. Sin embargo, dijo que le es difícil no sentir culpa de haberse desconectado emocional y afectivamente de sus dos primeros hijos.

“Hasta hace como 3 meses aproximadamente compartí con ellos cómo los había abandonado. Las veces que he llorado después de esa pérdida, se mezclan emociones de culpa con mis hijos grandes y tristeza por la ausencia de Ingniki Yamni”, relató.

No obstante, afirmó que la relación con ellos ha mejorado. “Son mi bendición divina, mi pedacito de cielo y mi regalito de Dios. Cada uno sabe a quién me refiero cuando los llamo así”.

Matamoros reiteró que aunque no recibió apoyo de un sicólogo, pudo superar su dolor gracias al apoyo de sus seres queridos. “He superado el dolor y estoy resignada también”.

Crisis posparto

La depresión, sicosis y tristeza posparto son tres males que afectan a muchas mujeres cuando dan a luz y que puede afectar principalmente a las primerizas, aseguró una experta en el tema consultada por El Nuevo Diario.

La principal preocupación sobre la salud mental de las madres recientes es la falta de datos estadísticos sobre la cantidad que podrían estar viviendo un episodio de tristeza posparto, depresión posparto o sicosis posparto.

María Auxiliadora Alfaro, coordinadora del Centro de Desarrollo Psicosocial Ignacio Martín Baró de la Universidad Centroamericana (UCA), afirmó que la falta de datos sobre estos problemas provoca una afectación directa a las mujeres en el país, ya que no se visibiliza.

“Si no reconozco que existe, tampoco lo voy a ver, por ende, no estamos atendiendo eso”, apuntó.

Explicó que la tristeza posparto, conocida como “baby blue”, la depresión y la sicosis posparto son los males que afectan a las mujeres después del parto, sin embargo, los dos primeros son los más frecuentes.

Tristeza posparto

Alfaro aseguró que la tristeza posparto le da a casi a todas las mujeres que tienen hijos por primera vez.

Afirmó que la mayoría de las madres, no el 100%, puede tener alguna característica de “baby blue” o tristeza posparto, que es una condición que tiene que ver con la preocupación y adaptación al cambio de vida. “No es un trastorno siquiátrico ni sicopatológico”.

Es la ansiedad natural que toda madre tiene cuando tiene su primer bebé y se pregunta qué le daré de comer, cómo cargarlo, etcétera.

Esta condición se presenta con frecuencia en madres que no tienen apoyo de su pareja, las que enfrentan dificultades económicas o que no tienen tiempo por su trabajo.

Esta sintomatología es más común y no requiere, necesariamente, atención sicológica.

Depresión posparto

La experta aseguró que la tristeza posparto puede convertirse en depresión posparto si las condiciones no facilitan las relaciones entre la madre con su bebé.

“La depresión ya es un problema sicopatológico que requiere de un especialista. Un tratamiento siquiátrico y sicológico”, indicó Alfaro.

“He atendido a mujeres con depresión posparto con deseos de suicidarse, porque es un pozo profundo. No tenés deseos de hacer nada para vos ni para tu bebé”, manifestó.

Señaló además que es ahí donde el bebé corre peligro, ya que el descuido puede exponer su vida. “Es por eso que el acompañamiento de la pareja o alguien más es necesario”, precisó.

Los factores que pueden influir en la aparición de depresión posparto son antecedentes en la familia o en la misma mujer sobre depresión o que ocurra violencia intrafamiliar o sexual.

Alfaro detalló que incluso enfermedades crónicas como la diabetes podrían ser un factor.

Sicosis posparto

El tercer mal es la sicosis posparto, en el que las mujeres pierden el contacto con la realidad, aseguró Alfaro.

La principal preocupación sobre la salud mental de las madres recientes es la falta de datos estadísticos sobre la cantidad que podrían estar viviendo un episodio de tristeza posparto. Archivo/END

“Empiezan a alucinar, a construir situaciones irreales. Pueden creer que el bebé es un monstruo”, señaló.

Este problema es menos frecuente, pero muy severo cuando se manifiesta en una mujer, indicó la especialista.

Medidas a tomar

La paciente no percibe cuando padece una de las tres condiciones después del parto, dijo la experta.

“Los familiares son los que deben buscar ayuda para esta mujer (afectada) y también el personal de salud de los hospitales debería observar las dificultades entre madre e hijo después del parto”, sugirió.

Todas las mujeres después de un parto deben tener acompañamiento durante los primeros 40 días, recomendó.

Crisis puede influir

La experta afirmó que la crisis como la que se vive en el país puede influir en la aparición de uno de estos males en las madres.

“La tristeza posparto puede agudizarse porque tener un bebé en este contexto, te hace pensar cómo será la vida del niño en el futuro, cómo hará para ir a algunos lugares, cómo se arriesgan o si tengo acceso a la salud o no”, afirmó.

Alfaro dijo que los duelos en la familia por la pérdida de un familiar pueden transmitirse a la madre y a su bebé.