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Vilma Orozco Ruiz, de 72 años, dice que celebrará la “Gritería” este viernes con la devoción de siempre, pero aclara que repartirá menos “gorra” y la hará por menos tiempo, considerando el ambiente de inestabilidad política y económica del país que ha provocado más inseguridad en las calles.

Hace más de 50 años que Vilma ha sido fiel a esta fiesta tradicional en honor a la Inmaculada Concepción de María, pero este siete de diciembre será la primera vez que la concluya antes de las 9 de la noche.

“La haré menos tiempo por el peligro de los asaltos y la inseguridad en las calles”, anunció la señora que habita en el barrio 19 de Julio, en Managua.

Comentó que sigue las recomendaciones de los obispos de la iglesia Católica, de celebrar La Purísima lo más temprano posible.

Vilma cuenta que en los últimos años ha regalado a la gente panas, termos, juguetes y otros utensilios; y este viernes regalará solo productos de consumo básico, dulces y algunas cosas artesanales.

“Este año daré menos, ya que la situación no me permite gastar mucho. Como no sabemos hasta qué hora andará en la calle la gente, decidimos cortarla en tiempo”, explicó Vilma Orozco Ruiz.

Ruth Miranda, del barrio Monseñor Lezcano, una zona de la capital donde en cada cuadra hay un altar a la virgen cada 7 de diciembre, afirma que este año su familia se ha propuesto dar como “gorra”, solo objetos que sean útiles  a las personas.

“Con una libra de arroz y un jabón de lavar podemos ayudar más a la gente que con una balde”, indicó Miranda.

“Vamos a iniciar normal, a las 6 de la tarde, pero me parece que la gente ya no va a andar hasta la 11 de la noche como lo hacía el año pasado”, añadió.

En este mismo barrio, Douglas Bermúdez está listo para celebrar la Purísima, aunque confiesa que para poder hacerla tuvo que aliarse con su hermana, porque los precios de lo que reparten (gorra) en la Gritería aumentaron. 

“No podemos dejar morir esta tradición a pesar de las dificultades”, expresó Bermúdez, quien dice haberla heredado de su mamá.

En León 

Algunos devotos a la Virgen María, de León, informaron que van a celebrar la Purísima a partir del mediodía, debido a la inseguridad que existe desde abril, cuando iniciaron las protestas contra el gobierno.

En la Gritería se reparte la tradicional gorra. Archivo/END

Fernanda Ruiz, con más de 40 años de celebrar La Purísima en el barrio Sutiaba y ganadora de un concurso de altares, afirmó que se prepararon económicamente con antelación para comprar los obsequios que darán a los devotos, pero serán menos que antes.

María Esperanza Huete, de 48 años, habitante del barrio El Coyolar expresó que desde hace 13 años celebra La Purísima, en respuesta a un milagro que le concedió la Virgen María. Por eso, apartó dinero del presupuesto familiar para celebrarla, a pesar de las dificultades económicas.

Claudia González, vendedora de productos pirotécnicos en León, afirmó que, en comparación con el año pasado, están vendiendo poco. “Esperamos que se estabilicen las ventas, porque tenemos que recuperar el dinero invertido”, expresó.

Monseñor César Bosco Vivas, obispo de la Diócesis de León, se pronunció a favor de que se mantenga la tradición, “una gracia de Dios concebida a Nicaragua”.

En Granada

Winder Morales, rector de la catedral de Granada, explicó que antes la imagen de la virgen recorría la ciudad cada día, durante el novenario, y regresaba al templo a las 9 o 10 de la noche. Pero, “este año la imagen tiene que estar aquí a las 4 de la tarde para que posteriormente se haga el rezo del santo rosario y la misa. Es lo único que ha cambiado”, precisó. 

Este 7 de diciembre la misa será a la 4 de la tarde, y a las 6 se realizará el grito. Indicó que queda a discreción de las familias si realizan otra celebración a la virgen más tarde.