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Una semana después de que un juez suplente los sentenció a 16 años de prisión por terrorismo a petición de la Fiscalía, los nueve jóvenes sobrevivientes del ataque a balazos de parte de policías y parapolicías contra la parroquia de la Divina Misericordia están siendo enjuiciados por los mismos hechos, pero con nuevos delitos.

La nueva acusación señala los delitos de entorpecimiento de servicios  públicos, secuestro simple y portación ilegal de armas.

El ilícito de entorpecimiento de servicios públicos el Ministerio Público se lo atribuye a los 12 acusados, mientras el secuestro simple a  Jonathan López González  y  Franklin Artola García, según el escrito acusatorio.

La portación ilegal de armas es atribuida a Pedro Estrada Ortiz, Franklin Artola García, Kevin Romero Solís y Romeo Isaac García.  

En  este  nuevo juicio también aparece como acusada la universitaria María Gabriela Nicaragua, a quien la judicial María José Morales Alemán sentenció a un año de prisión por portación ilegal de armas, porque según la Fiscalía, le fue encontrado un tubo, que supuestamente es un arma artesanal.

En el segundo juicio contra los jóvenes que sobrevivieron al ataque con fuego de fusilería contra la parroquia la Divina Misericordia también son acusados Romeo González y María Alejandra Castillo, para estos últimos existe orden de captura.

Empleados públicos como testigos

En el juicio que inició a puerta cerrada, en el Juzgado Quinto Local Penal de Managua ante el juez suplente Enrique William Larios, la Fiscalía ofreció el testimonio de  12 testigos, entre los que hay empleados de la Alcaldía de Managua y vigilantes de  una universidad pública.

Los hechos por los cuales los jóvenes universitarios son procesados por segunda vez acontecieron entre el 7 de mayo de 2018 y el 15 de junio del mismo año, cuando los acusados levantaron tranques antigubernamentales en los alrededores de la UNAN-Managua.

Los nueves sobrevivientes del ataque contra el templo católico fueron rescatados por el cardenal Leopoldo Brenes y el nuncio apostólico Waldemar Stanislaw Sommertag, pero una semana después fueron capturados por la policía en los alrededores del mercado Oriental.  

Hasta el cierre de la presente edición, el juicio continuaba a puerta cerrada en la sala 8 del Complejo Judicial Central Managua.