• Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • Edición Web

Natividad Castro, de 58 años, recuerda con emoción un hecho que ocurrió el 6 de diciembre de 2006 y que le cambió la vida por completo.

Ese día recibió una nueva oportunidad de vida, fue sanada de cáncer. Un favor que atribuye a la Virgen de Guadalupe.

“Fui diagnosticada de cáncer de estómago y ya me habían dado lista a morir, invoqué a la Virgen Morena y me salvó de la muerte”, relató doña Natividad, quien desde hace doce años, cada 12 de diciembre celebra a la Virgen de Guadalupe.

Lea: La Virgen Migrante es la voz y el rostro de mexicanos en Estados Unidos

Castro asegura que antes de ser intervenida quirúrgicamente no se consideraba devota de ninguna virgen o santo, sin embargo, antes de entrar al quirófano clamó a la Virgen de Guadalupe y casi de inmediato recibió respuesta del cielo.

“Estando en el hospital, mi compañera de cuarto era una señora mexicana, ella me enseñó cómo debía dedicarle mis oraciones a Jesucristo a través de su madre, y así comenzó mi fe y nació en mí el milagro”, relata doña Natividad.

La señora afirma que estando en el quirófano pudo ver la imagen de la virgen y a la vez sentir un olor a rosas que describe como incomparable.

“Miré a la Virgen de Guadalupe en el quirófano, sentí una revelación y sentí un olor a muchas rosas, muchas flores, por eso cuando celebro a la virgen gasto mucho en flores, porque quisiera sentir ese aroma otra vez, era un aroma único”, recordó la devota.

Promesa como agradecimiento

Natividad Castro relató que luego de salir del quirófano y escuchar que su enfermedad ya no existía, lo primero que hizo fue agradecer a la Virgen por el milagro recibido y le ofreció pagar promesas cada año en señal de agradecimiento.

“Tuve la cirugía el propio 6 de diciembre, luego de salir del quirófano mi promesa era ir a El Viejo, Chinandega, el próximo año, y así fue. En 2007 fui a la Basílica Inmaculada Concepción a la Lavada de la Plata, cada año lo hago, sin embargo, 17 días después de mi cirugía, celebré por primera vez a la virgen de Guadalupe aquí en mi casa”, rememoró la señora.

De interés: Católicos nicaragüenses festejan aparición de Virgen de Guadalupe

La sanidad de doña Natividad tomó mayor importancia en su vida ocho años después de su cirugía, luego que uno de sus hijos también fue diagnosticado de cáncer hepático y murió dos meses después, además, hace dos meses, su hermano también murió producto de cáncer.

“Hace cuatro años, mi hijo no tuvo la misma suerte que yo, y hace dos meses perdí a mi hermano también de cáncer, y tampoco tuvo ese milagro que la virgencita me hizo a mí, ese favor”, expresó entre llantos doña Natividad.Un hijo de doña Natividad y un hermano, murieron a causa de cáncer. Foto: Bismarck Picado/END

Cero pólvora como acto de penitencia

La Policía Nacional de Nicaragua prohibió el uso de algunos tipos de juegos pirotécnicos durante las festividades de navidad, fin de año y año nuevo, sin embargo, Castro afirma que en esta ocasión durante la celebración a la Virgen de Guadalupe, no va a quemar nada de pólvora.

“Le hice la promesa a la Virgen de no quemar pólvora, es como un sacrificio, me siento triste porque el ruido de la pólvora me alegra pero así lo haré, no habrá mucha emoción, a nosotros nos gusta la pólvora pero este año haré la celebración sin pólvora”, comentó doña Natividad.

Además: El fervor guadalupano en México bate récords y rechaza su politización

Castro comentó también que sumado a no quemar pólvora durante la celebración, este año no participará en otras actividades religiosas como Las Posadas o el Divino Niño, pues viajará al extranjero para reunirse con sus familiares debido a que puede ser inseguro participar en actividades religiosas en la madrugada o por la noche.

“Antes me quedaba hasta enero, este año no. Solo celebraré a la virgen, esas actividades en la madrugada y en la noche no las haré, me da miedo salir a esas horas, todo se ha vuelto inseguro”, finalizó la señora.Doña Natividad Castro celebra cada año a la virgen de Guadalupe en su casa de habitación. Foto: Bismarck Picado/END

Doña Natividad Castro celebra cada año a la virgen de Guadalupe en su casa de habitación, ubicada en el barrio Campo Bruce, para la cual afirma que destina al menos dos mil dólares de los cuales la mitad es únicamente para comprar rosas para el altar a la Virgen y el resto para preparar el brindis a los más de 300 niños que asisten cada año a la actividad.