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 La primera edición de El Nacional de Caracas (Venezuela) circuló el 3 de agosto de 1943. Tras 75 años de trayectoria de este rotativo, el periódico impreso dejó de circular el pasado 14 de diciembre, una drástica decisión que afecta a sus colaboradores, pero principalmente a Miguel Henrique Otero, presidente editor de este medio de comunicación. 

El informativo que inicialmente era de 72 páginas, según Otero, se vio obligado a ir disminuyendo su portafolio de productos, sus páginas y el personal, lo que les permitió mantenerse a flote por algún tiempo, hasta que el pasado viernes decidieron que seguirán informando solamente desde su portal web.

 Refugiado en España, país que le otorgó la nacionalidad, Otero cuenta en entrevista con El Nuevo Diario, la difícil situación que enfrentaron ante la falta de tinta y papel, materia prima básica que fue monopolizada por el Gobierno venezolano, que creó una corporación estatal en 2013 para ir arrinconando a los medios impresos. 

Este viernes hicieron un paréntesis en sus labores. ¿Qué significa dejar de imprimir el diario después de 75 años de circulación?

Es un golpe muy duro, es un duelo familiar, de los periodistas y los demócratas venezolanos, pero nosotros dimos la batalla hasta el final. Aquí desaparecieron 66 diarios por el bloqueo a la prensa, uno a uno con el tema de suministro del papel.

Fuimos los últimos y además no nos vamos a doblegar, vamos a seguir informando y denunciando a través de la web, pero es el último bastión de la empresa escrita en Venezuela. 

Miguel Henrique Otero, presidente editor del diario El Nacional de Venezuela. EFE/END

¿Qué tan difícil es para usted esta etapa, visto desde el plano familiar?

Es fuerte, pero somos muy combativos. El Nacional y su familia son unos guerreros, nos cierran una puerta y abrimos otra. No es que nos silenciaron, seguimos en la web, tenemos la web más poderosa del continente, según las cifras de Alexa (empresa que se especializa en el análisis de datos relacionados con el tráfico de Internet), entonces lo que vamos a hacer es fortalecer aún más esa web y esperar porque la rotativa está ahí, esa se activa en cualquier momento el día que tengamos otra vez papel. Yo creo que el régimen no va a durar mucho tiempo; es un impase.

Por un lado es un duelo y por otro lado, es un paréntesis.

Entiendo que fueron años de acoso de parte del Gobierno. ¿En qué consistían esos acosos y cuándo comenzaron?

Ellos tienen esa especie de hegemonía comunicacional y fueron poco a poco cerrando los diferentes medios de expresión. Primero silenciaron a la radio y la televisión con una legislación y después a los medios impresos. Empezaron con muchas, muchas estrategias: con violencia física, utilización de los tribunales, violencia tributaria, violencia publicitaria, campañas de desprestigio, pero al final eso no les había funcionado. 

Entonces, se dieron cuenta que la manera de cerrar los periódicos era impedir que los periódicos compraran papel y ahí si no hay manera, esa fue la fórmula que ellos utilizaron y hallaron para silenciar a los medios impresos, impidiéndoles que compraran papel. 

Falta de papel, esta es una las razones. 

¿Desde cuándo no pudieron seguir comprando el papel y cuánto tiempo les llevó tomar la decisión de anunciar el cierre del periódico impreso?

Seis años, porque ellos crearon la corporación de ellos, que era una operadora de compra de papel y ahí nos dimos cuenta que a nosotros nunca nos iban a vender papel. En ese momento hicimos un sobre stock que nos permitió por algún tiempo tener papel. Después hubo periódicos latinoamericanos que se solidarizaron con nosotros y nos enviaron papel.

Después utilizamos un fondo que teníamos para comprar papel a precio libre, que es una cosa totalmente prohibitiva y esa es la razón por la cual no pudimos comprar papel, y al final, pues racionalizamos el consumo. 

Redujimos la publicación y la paginación a unos niveles (inimaginables). Las últimas dos semanas teníamos 10,000 ejemplares, sin salir el sábado, con un periódico de 15 páginas y empezamos a bajar un poco más que eso, y entonces decidimos parar. 

Decidimos silenciar la rotativa como un paréntesis. No seguimos produciendo el periódico esperando que las cosas cambien. 

¿Qué conllevó todo este proceso, empezaron de alguna forma a disminuir su personal, por ejemplo? ¿Qué otras acciones tuvieron que tomar?

Eso tiene tiempo. Nosotros éramos 1,100 empleados hace 10 años, y ahora somos 280 porque fuimos reduciendo los productos. Teníamos un periódico de carácter popular y lo paramos, un periódico gratuito lo paramos, teníamos revistas y las cortamos, teníamos muchos suplementos y los cortamos, entonces fuimos reduciendo y reduciendo, quedándonos con el corazón de la empresa que es el periódico impreso y la web, y ya lo que tenemos es eso, no creamos otra cosa. 

¿Cree que este es el peor momento que vive el periodismo independiente de Venezuela?

Sí, claro, este es el peor momento. Es una manera, digamos, de ir destruyendo los medios para limitar la libertad de expresión de una manera brutal, con todas las estrategias posibles, este es el peor momento que se puede haber pasado en Venezuela, porque dictaduras han habido, pero las dictaduras anteriores lo hicieron con una censura previa, pero no destruyen el periódico, estos destruyen las empresas. 

Miguel Henrique Otero. Archivo/END

A usted, igual que a muchos otros venezolanos, le tocó exiliarse por la situación sociopolítica. ¿Qué situación de ataque vivió para tomar esa decisión?

No fue una situación sociopolítica, lo hice porque tengo medidas de tribunales, una de las maneras que ellos utilizaron contra los medios al abrir procedimientos legales, procedimientos jurídicos penales para que la gente fuera a la prisión o se fuera del país. 

Yo tuve un procedimiento de una demanda de difamación, tengo medidas (cautelares). La excusa es una demanda de difamación porque explicamos una información de ABC España, al día siguiente, que salió en ABC, diciendo que Diosdado Cabello (político venezolano) estaba siendo investigado por narcotráfico por un fiscal federal del Estado de Nueva York, lo publicamos al día siguiente, lo publicaron unos 90 periódicos y por esa razón me abrieron un juicio.

 

¿Esas son otras tácticas que ha venido utilizando el Gobierno contra la prensa?

Los juicios, claro. Hay muchos periodistas que están en el exilio con medidas cautelares, con procedimientos judiciales y penales. 

La situación los obligó a quedarse con la página web, ¿considera que es una oportunidad para desarrollar el periodismo digital de forma más profunda?

Sí, claro. Ahora tenemos a los periodistas en la página web. En la práctica la página web va a quedar muy beneficiada en este proceso, además que es una página web con el tráfico que tiene y se debe a nivel continental de una manera muy grande. 

¿Considera que la prensa nicaragüense puede llegar a estos mismos niveles?

Bueno, esas son las estrategias de los gobiernos autoritarios, que es llegar a la hegemonía comunicacional y es una forma muy sofisticada de llegar al modelo cubano a largo plazo, entonces, yo no pongo en duda que ese es el camino que van a tomar. 

Esa es una manera de controlar la información, porque una de las cosas que tienen los gobiernos autoritarios, es que no pueden soportar que lo critiquen. 

Ustedes ya llevan años esa situación. ¿Qué mensaje puede enviar a la prensa nicaragüense?

Hay que estar alerta, hay que dar la batalla, no hay que flaquear, no hay que ceder a las presiones. Yo creo que estos regímenes van a ir cayendo, uno tras otro y hay que llegar al final en la lucha.

Edición impresa de El Nacional. Archivo/END

La misión del periodismo, hay una misión del periodismo que no hay que cambiarla en una ruta como esta. Únicamente, que sean pacientes, que no se detengan, el país se los reconocerá en un momento determinado. 

¿Hay una alerta para la prensa internacional?

Aquí hay una alerta muy grande, la solidaridad de la prensa internacional es gigantesca, estos son temas que se vuelven globales, parecen locales, pero se vuelven globales. 

¿Qué les diría a sus muchachos, los periodistas y demás trabajadores allá en Venezuela?

Que han sido unos guerreros, que han sido valientes, que han resistido y que no tienen por qué pensar en doblegarse, que hay que seguir resistiendo, que hay que seguir luchando y hay que seguir informando, y hay que seguir denunciando la realidad que viven los venezolanos.