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Paulo Abrão, secretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), lamentó la decisión del Gobierno de Nicaragua de expulsar a las misiones, pero aseguró que continuará actuando desde su sede en Washington.

Antonia Urrejola, relatora para Nicaragua de la CIDH, afirmó que este organismo seguirá realizando sus acciones de monitoreo, denuncia y acompañamiento a las víctimas y sus familiares.

“No solo es nuestro mandato y deber, sino nuestro compromiso y convicción”, subrayó Urrejola en su cuenta de Twitter.

El Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (Cejil) condenó este miércoles la “expulsión” del Mecanismo Especial de Seguimiento para Nicaragua (Meseni) y al Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), en el marco de la crisis sociopolítica que vive el país desde abril pasado.

“Ésta es una prueba más de un Estado que ha socavado las bases democráticas y transgredido todo límite de cara a sus obligaciones en materia de derechos humanos”, indica un pronunciamiento del Cejil.

Por su parte, la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia “repudia la decisión del régimen de Ortega y Murillo” de expulsar a las misiones de la CIDH.

“El Meseni se ha comprometido con el pueblo de Nicaragua en el seguimiento de las recomendaciones planteada por la CIDH en su informe Graves violaciones a los derechos humanos en el contexto de las protestas sociales en Nicaragua. A pesar de la negativa de las instituciones estatales de colaborar con su tarea, el GIEI ha trabajado en el esclarecimiento de los hechos ocurridos desde abril. Ambos mecanismos han sido vitales en el apoyo a víctimas de la represión”, comunicó la Alianza. 

Ocultar la verdad

La presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Vilma Núñez,  opinó que la decisión gubernamental de expulsar GIEI es un intento por “ocultar la verdad, ocultar todos las pruebas de la represión y de todas las violaciones a los derechos humanos”.

Núñez denunció que el hecho de que los defensores de derechos humanos salgan del país es también una forma de dejar a la población “más indefensa, más desprotegida, pues ya no van a tener la satisfacción de que un organismo internacional los escuchó y pudo reaccionar ante su tragedia”.

Aseguró que el informe que el GIEI preparó sobre la crisis que enfrenta Nicaragua, va a resonar a nivel internacional.