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En la catedral Metropolitana de Managua y en diferentes parroquias de la ciudad, niños y adultos participaron desde tempranas horas del rezo del último día de la novena del niño Dios.

A diferencia de años anteriores, en la catedral de Managua la actividad inició a partir de las seis de la mañana, debido a que el cardenal Leopoldo Brenes pidió modificar los horarios, para mayor seguridad de los niños que asisten. Antes el rezo se realizaba de madrugada.

Al finalizar la novena del niño Dios, tanto en la catedral como en otras parroquias se entregaron juguetes y comida a los niños que participaron durante la novena en estos días.

Rezo a la novena al niño Dios en catedral de Managua. Foto: Lester Arcia/ENDAl finalizar las actividades el padre Luis Herrera, rector de la catedral, manifestó que la actividad se hizo gracias al apoyo de los feligreses.

"Agradecemos de todo corazón a Dios y a la Virgen María y a todas las personas de buena voluntad que aportaron para la alegría de los niños en esta Navidad", expresó Herrera.

En la parroquia del Santísimo Redentor mantuvieron la tradición al realizar el rezo al niño Dios a las cuatro de la madrugada, hora en la que los participantes realizaron filas para poder ingresar al templo y poder celebrar.

En esta parroquia ubicada en la zona central de la Arquidiócesis de Managua se compartieron 800 desayunos, para igual cantidad de participantes. Este año los organizadores optaron por regalar comida en lugar de juguetes como tradicionalmente lo efectuaban.

A la misma dinámica de compartir se unió la parroquia Nuestra Señora de Fátima. En este templo los niños cantaron y lograron aprovechar un desayuno donado por la feligresía y juguetes que llenaron de alegría sus rostros.

“Este es un día para compartir y llevar alegría, aunque nuestros tiempos no sean los mejores”, manifestó el padre Roger Martinez, párroco del Santísimo Redentor.

Feligreses reparten jugetes a niños en iglesia de Managua. Foto: Lester Arcia/ENDEl cardenal Leopoldo Brenes, arzobispo de Managua y presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua pidió ayer orar por las personas que sufren por la crisis que atraviesa Nicaragua, en especial por los manifestantes encarcelados y las madres que han perdido a sus hijos.