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El secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, anunció este jueves que iniciará los pasos para una eventual aplicación de la Carta Democrática al Estado de Nicaragua, que aislaría al país de la comunidad interamericana.

“Nos vemos obligados a empezar la aplicación de la Carta Democrática Interamericana a Nicaragua. La solución a la falta de democracia y derechos humanos en Nicaragua es un asunto de la región entera”, afirmó Almagro.

Durante la sesión del Consejo Permanente de la OEA, celebrada este jueves, hubo 14 intervenciones que respaldan los informes sobre las violaciones a los derechos humanos en el país en el marco de las protestas antigubernamentales, que señalan al gobierno de Daniel Ortega, incluso, de cometer crímenes de lesa humanidad.

“Jurídicamente, en el país se ha instalado una dictadura”, enfatizó Almagro al señalar que dará paso a la aplicación del artículo 20 de la Carta Democrática, que manda a agotar la vía diplomática antes de decidir si se suspende a un país miembro de la OEA.

Almagro dijo que continuarán trabajando por el restablecimiento del diálogo nacional en Nicaragua, pero que entre los pasos previstos está “solicitar a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) que denuncie los crímenes cometidos, incluidos en su informe, ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH)”.

También solicitó al Consejo Permanente “que remita al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas el informe del Grupo Independiente (de Expertos Internacionales, GIEI) en una reunión para su exposición”.

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Advirtió que "de continuarse cometiendo crímenes de lesa humanidad, solicitaríamos a los estados parte de la OEA, así como a todos los Estados democráticos que bajo el concepto de justicia universal, sean detenidos (los responsables) y juzgados en sus respectivos territorios por dichos crímenes, activando así la justicia universal".

Apoyo

Durante la sesión extraordinaria de la OEA, los representantes de Estados Unidos, Perú, Colombia y Argentina manifestaron la posibilidad de aplicar la Carta Democrática a Nicaragua.

Carlos Trujillo, embajador estadounidense en la OEA, señaló que los hechos de violencia acontecidos en Nicaragua han sido condenados enfáticamente por su país, y que la aplicación de la Carta Democrática debe ser un tema imperativo.

La embajadora argentina, Paula María Bertol afirmó que todo lo que se ha venido escuchando sobre Nicaragua refleja que en el país no hay democracia y que “se pone en práctica el terrorismo de Estado”; y por eso, “muchos de los Estados estamos pensando en aplicación de la Carta Democrática”.

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También la representante de Perú, Ana Rosa Valdivieso, sostuvo que ante la profunda violación de los derechos humanos en Nicaragua, los estados miembros de la OEA “no podemos permanecer impasibles ante estos hechos”.

El representante colombiano, Alejandro Ordóñez dijo que la crisis nicaragüense debe ser abordada a través de la Carta Democrática.

Reacciones

El exembajador de Nicaragua en la OEA, Jose Luis Velásquez, dijo que todo apunta a que el Consejo Permanente llamará a un período extraordinario de sesiones para decidir la suspensión de Nicaragua de la OEA.

En la segunda mitad del próximo mes de enero, comentó Velásquez, “pueden replantear estas cuestiones, mientras tanto, lo que se está dando es un cabildeo intenso para impulsar la aplicación de la carta; hay que darle espacio al cabildeo, para las resoluciones que van a plantearse en enero”.

El excanciller de Nicaragua, Norman Caldera, comentó que “se sabía que no habría una resolución, pues (el tema) no se presentó con 24 horas de antelación, pero el secretario general puede convocar al Consejo Permanente y lo hizo, de igual forma, anunció que él va a convocar a la reunión de Consulta de Cancilleres, pues está facultado para hacerlo”. 

Almagro “puede acudir a la Carta Democrática y pedir la reunión de Consulta de Cancilleres, pasar el informe de la CIDH a la Corte de Derechos Humanos e invocar el derecho internacional humanitario, sin pedir permisos”, explicó Caldera.

Para Velásquez, es factible pensar en la suspensión de Nicaragua porque el presidente Daniel Ortega “ha sido contundente en negarse a reconocer los planteamientos hechos contra él en la OEA, incluso, llegó a insultar a miembros; por eso, creo que pasarán a considerar la suspensión”.

El artículo 20, mencionado por Almagro, establece agotar la vía diplomática para contribuir a una solución de la crisis interna en Nicaragua, pero “todas esas cosas se hicieron, los buenos oficios, la mediación, todo eso se planteó para Nicaragua y Ortega lo rechazó”, valoró Velásquez.

“Lo único que cabe es concentrarse en la parte final del artículo 20, que prescribe un período extraordinario de sesiones para considerar el asunto y aplicar la Carta”, añadió el ex embajador en la OEA.

Con esto, Nicaragua corre el peligro de “caer en el aislamiento, todos los países pueden tomar las medidas bilaterales de aislamiento que estimen convenientes, se incluyen medidas de carácter económico y comercial”, añadió Velásquez.

Sesión del Consejo Permanente de la OEA. Archivo/END

Bosco Matamoros, ex embajador de Nicaragua en España, difiere de Velásquez al señalar que “Almagro planteó un posible escenario y que se puede convertir en un paso constructivo, y es poder lograr el establecimiento de la relación interinstitucional entre el Gobierno de Nicaragua y el grupo de trabajo de la OEA”.

“Almagro dio pautas, no lineamientos”, opinó Matamoros. “Describió las diferentes acciones que se pueden tomar, pero dijo claramente que como punto de importancia es restablecer la comunicación entre la OEA y el Gobierno. El mensaje se le ha transmitido al Gobierno de Nicaragua y debemos esperar la respuesta”.