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Antigua y Barbuda, Bolivia, Ecuador, Costa Rica, Uruguay, Panamá, Paraguay y Brasil hicieron un llamado al Gobierno de Nicaragua, a que por la vía del diálogo busque superar la crisis sociopolítica en este país.

Fernando Simas Magalhães, representante de Brasil, dijo que “volver a tomar el diálogo en el país, que es tan necesario, debe incluir a todas las partes interesadas en la superación sustentable del impase vigente y en el fortalecimiento de la democracia, de los derechos humanos y del Estado de derecho”.

14 países de la OEA tomaron la palabra en la sesión extraordinaria del jueves.

Enfatizó en que la implementación de reformas electorales sería una decisión adecuada.

Gilliam Ingrid Joseph, representante alterna de Antigua y Barbuda, hizo un llamado al gobierno de Daniel Ortega a que anteponga las demandas del pueblo a los intereses propios. “Exhortamos al Gobierno y a otras partes en Nicaragua a que forjen un camino hacia el diálogo que ponga fin al conflicto y haga que el país vaya a un rumbo de democracia sostenible, donde los intereses del pueblo tengan prioridad sobre la ambición política”, expuso.

En la sesión especial del Consejo Permanente de la OEA, de este jueves, Paraguay destacó su preocupación por las acciones represivas que el gobierno nicaragüense está haciendo.

Carlos Alberto Játiva, representante de Ecuador, afirmó que su país continuará haciendo esfuerzos para que en Nicaragua haya una salida dialogada e inclusiva que permita superar su crisis.

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Ivana Bracamonte Guillén, representante adjunta de Bolivia, uno de los pocos países que ha defendido al Gobierno nicaragüense aprovechó su intervención para recordar que cualquier acción que se tome desde el seno del organismo regional, sin la participación del gobierno nicaragüense no podrá avanzar.

“Bolivia cree plenamente en que el diálogo transparente y respetuoso es el camino hacia la paz de los Estados”, dijo Bracamonte.

Luis Alvarado, representante alterno de Nicaragua, defendió el discurso oficial de que lo ocurrido en el país fue un intento de golpe de Estado y acusó a la OEA de ser instrumento injerencista.