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Luis Almagro, secretario general de la OEA, convocó a lo "inmediato" al Consejo Permanente de ese organismo a una sesión para "considerar la situación de Nicaragua", poniendo así en práctica el artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana.

Para Almagro, "mútiples informes" que son conocidos en la OEA reflejan que en Nicaragua "se ha producido una alteración del orden constitucional que afecta gravemente su orden democrático".

En una misiva dirigida este viernes a Monserrat Solano Carboni, vicepresidenta en ejercicio del Consejo Permanente de la OEA, Almagro afirma que ante la alteración de la democracia representativa en Nicaragua hace "una convocatoria inmediata de una sesión extraordinaria para considerar la situacion" de este país centroamericano.

Según Almagro, luego de que el gobierno de Nicaragua rechazara la asistencia ofrecida por el Consejo Permanente de la OEA, oponerse a una propuesta de diálogo del Grupo de Trabajo, y retirar de su territorio a la CIDH, "solo queda la vía prevista en el artículo 20 de la Carta Democrática".

Esta convocatoria que hizo Almagro se da apenas un día después de que el Consejo Permanente de la OEA sesionara para conocer un informe del GIEI, el cual determina que el Estado de Nicaragua ha cometido crímenes de lesa humanidad para disolver las protestas

"Me permito reiterarle la solicitud de una inmediata convocatoria del Consejo Permanente en cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 20 de la Carta Democrática Interamericana, con la propuesta de seguir el camino previsto en el mismo de realizar una apreciación colectiva de la situación y adoptar las decisiones que estime conveniente", indicó Almagro en la carta.

Añade que la OEA debe "disponer la realización de las gestiones necesarias, incluidos los buenos oficios para promover la normalización de la institucionalidad democrática" en Nicaragua".

En la exposición de motivos, Almagro justifica la convocatoria al decir que el gobierno de Nicaragua no ha aceptado los llamados a un diálogo para resolver la crisis.

Almagro resalta que el Estado de Nicaragua también dio por concluidas las misiones de las CIDH, GIEI y Meseni.

Además, no se ha permitido la colaboración de un Grupo de Trabajo que creó la OEA para Nicaragua en la búsqueda de una solución a la crisis, que tiene ocho meses y deja un saldo de unos 325 muertos, más de 600 detenidos, un número no precisado de desaparecidos, así como una economía con crecimiento negativo.

"Los reiterados asesinatos de opositores, la tortura a detenidos políticos, la falta de una justicia libre e independiente, las continuas violaciones a la libertad de expresión y asociación, la falta de voluntad de diálogo por parte del gobierno, están debidamente registrados en los informes de que dispone el Consejo Permanente", dijo Almagro.

Almagro sostuvo que el gobierno de Nicaragua "unilateralmente" interrumpió con la OEA un acuerdo para el fortalecimiento democrático.

"Al rechazar el gobierno de Nicaragua la asistencia ni al dar su consentimiento para recibirla, y muy por el contrario, oponerse al diálogo propuesto desde el Grupo de Trabajo del Consejo Permanente, a la cooperación de la Secretaría General, y a la presencia de la CIDH, solo queda la vía prevista en el artículo 20 de la Carta Democrática", justificó Almagro al convocar al Consejo Permanente de la OEA.

El secretario general de la OEA rechazó desde ya que la convocatoria del Consejo Permanente sea considerada como un acto de "injerencismo", puesto que el gobierno de Nicaragua aceptó en 2009 que se aplicara la Carta Democrática Iinteramericana en Honduras, cuando se dio un golpe de Estado al entonces mandatario, Manuel Zelaya.

"La Carta Democrática Interamericana es el instrumento fundamental de defensa de la democracia en el hemisferio y los mecanismos allí previstos son consistentes con la carta de la OEA", referidos a preservar y defender las instituciones democráticas, mantuvo Almagro.

Durante la sesión del jueves en la OEA, el gobierno de Nicaragua rechazó tanto el informe del GIEI como la existencia del Grupo de Trabajo.

Luis Almagro, secretario general de la OEA. Archivo/END

El representante nicaragüense ante la OEA, Luis Alvarado, acusó de injerencistas a varios países que denunciaron la crisis en Nicaragua y el actuar del Estado en contra de los manifestantes.

En respuesta, Almagro calificó como "infantil" que el gobierno de Nicaragua acuse de "injerencistas" a los demás Estados por demandar el respeto a la democracia.

Durante su discurso, Almagro anunció que empezaba a aplicar a Nicaragua la Carta Democrática Interamericana y pidió a los demás países sumar esfuerzos para enjuiciar a los responsables de cometer crìmenes de lesa humanidad en el contexto de la crisis nicaragüenses.