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Policías anti motines permanecen desplegados a lo largo de toda la ruta donde se realizaría la peregrinación por la paz a la que había convocado la iglesia católica para este 1 de enero, pero que suspendió anoche la Arquidiócesis de Managua.

A ambos lados de las vías, desde el colegio Cristo Rey hasta la puerta exterior de la catedral de Managua, hay oficiales, sin que hasta ahora se conozca el motivo del despliegue policial.

Los oficiales están armados con fusiles AK-47 y escopetas, portan escudos antidisturbios y se movilizan en camionetas doble cabina y microbuses.

A lo largo de ese recorrido se esperaba que este martes miles de católicos participaran en la ya tradicional procesión con la imagen de Jesús Sacramentado, en una peregrinación que desde hace varias décadas se realiza en Managua, establecida como parte de una jornada mundial de oración por la paz en los países en conflicto.

Los policías están ubicados exactamente desde el colegio Cristo Rey, luego hacia el sur en la rotonda del mismo nombre, en las paradas de buses antes de llegar al edificio policial Faustino Ruiz, en las paradas de buses de la rotonda Rubén Darío, y en los alrededores de toda la catedral de Managua.

Para hoy está previsto que, en sustitución de la procesión, la iglesia católica celebre una misa dentro de la catedral, a las tres de la tarde.

“La actividad programada para este primero de enero se delimitará solamente a un tiempo de oración con Jesús Sacramentado en Catedral de Managua a partir de las 3 de la tarde, a continuación la Santa Misa”, señala un comunicado firmado por el cardenal Leopoldo Brenes y difundido desde anoche por la Arquidiócesis de Managua.

La procesión, que en años anteriores se ha realizado el primer día de cada año, se realiza en Managua desde 1968, y este año estaría encanezada por el cardenal monseñor Leopoldo Brenes, Arzobispo de Managua, junto a otros sacerdotes y obispos.