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Reyna Isabel Salgado, de 42 años de edad, estaría tres metros bajo tierra si la noche del 30 de diciembre no hubiese escapado de las manos de su cónyuge, un hondureño que la apuñaló cuatro veces y del que pudo huir  gracias a que la hija del hombre, de tan solo 11 años, le abrió la puerta.

La mujer de 42 años, originaria de Siuna, relata que  convivía con el hondureño Nelson Rodríguez desde el año 2014 y que dos años después el hombre empezó a mostrar actos violentos que no eran usuales al principio de la relación.

“Siempre me ha tocado estar con hombres malos, mi anterior pareja me maltrataba y ahora este salió peor”, relata Salgado mientras muestra las heridas provocadas con un cuchicho a eso de las 8 de noche del 30 de diciembre.

En el extremo izquierdo del rostro se le marca una grieta, y no por el pasar de los años, sino producto de la primera estocada que recibió mientras trataba de escapar de aquel hombre enfurecido, quien “hacía reclamos por celos injustificados”, a esas mismas lesiones se le suman las dadas en el busto, hombro y espalda.

Reyna Isabel Salgado hoy más que nunca rechaza cualquier acto violento hacia las mujeres. El 2018 dejó la suma de 57 femicidios, según el Observatorio de Mujeres Católicas por el Derecho a Decidir, de no haber escapado de las manos de Rodríguez, la mujer trigueña podría haber sumado la última víctima del 2018.

“Él me amenazaba diciéndome que me iba a matar, porque según él yo le era infiel”, dijo Salgado, que fue auxiliada luego de salir de la humilde vivienda para ser trasladada al hospital Alemán Nicaragüense.

Hija del agresor corre peligro

Según relata Reyna Salgado, el hombre viajó en octubre a Honduras, al departamento de Choluteca. Al regreso se trajo consigo a una niña de 11 años de edad identificada como Juana Leticia Rodríguez, su hija.  

“No digas nada, decí que un vago te hirió”, le dijo el hombre a Reyna cuando logró salir, mientras Juana Leticia le decía que corriera.

Juana Leticia es una niña con labio leporino, morena, de ojos negros y muy inquieta, así la describe Salgado, quien afirma que la infante siempre era maltratada por el papá, “le pegaba gritos, le pegaba, así como hacía conmigo”, relató Reyna, quien además dice que el hombre podría estar en Honduras.

“Me da temor por la niña, él llevaba a la niña arrastrándola, a la fuerza”, enfatizó mientras se pregunta sobre el paradero de Juana Leticia.

Una vecina de la afectada recibió una llamada a las 8 de la mañana este primero de enero con la numeración de salida hondureña. Según relata, un hombre se identificó como hermano de Nelson Rodríguez, preguntando por la salud de la violentada.

“No era el hermano, era él (Rodríguez), yo le reconocí la voz. Me dijo que sería bueno que se llegara a un arreglo ante el problema”, cuenta la mujer que prefirió omitir su nombre.