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Familiares de detenidos por participar en protestas dieron a conocer este jueves ante la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), que temen por la vida de sus hijos, ya que están bajo amenazas de muerte tras la golpiza que les propinaron los guardas del penal Jorge Navarro, en el municipio de Tipitapa, por cantar el Himno Nacional en celebración por la llegada del año nuevo. 

Junto a otros familiares de presos, Eliza Silva, hermana de Carlos Silva Rodríguez, interpuso la denuncia ante abogados de la CPDH.

“Tenemos temor porque les dijeron a ellos (los privados de libertad) que si decían algo a sus familiares los iban a castigar, pero a pesar de esto nuestros presos nos dijeron que esto no podía quedar en la impunidad y tenían que darlo a conocer aunque esto significara represalias”, dijo la hermana de Silva.

La hermana del detenido conocido como el basquetbolista, por su amor al deporte, señaló que el martes primero de enero les tocó visita y al llegar lo miró desvelado y con los ojos llorosos.

“Pensé que era por la despedida de año en el penal, pero él confesó lo que sucedió a medianoche y en las primeras horas del primero de enero. Mi hermano me aseguró que nunca había tenido tanto miedo como ese día, cuando todos estaban tristes, orando, lloraban, mientras otros bailaban, se abrazaban y cantaban”, dijo Silva. 

Según la narración, primero cantaron “Yo te extrañaré”, en honor a los muertos durante las protestas, seguido del Himno Nacional por Nicaragua. 

Al terminar pidieron un minuto de silencio y luego algunos comenzaron a gritar consignas y fue en ese momento que comenzó la pesadilla que duró tres horas.

Entraron con ak y lacrimógenas

“Cuando iban a cantar el himno de la victoria, los guardas bien armados con (fusiles) AK, bombas lacrimógenas y la técnica canina, irrumpieron en la Galería 16 y comenzaron a entrar a las celdas, mientras un oficial, con lágrimas de furia, les gritaba que ya estaba hartos, pero los privados de libertad le reclamaron cuál era el problema, si ese era el Himno Nacional de Nicaragua”, dijo Eliza Silva, destacando que de inmediato comenzaron a entrar a las celdas.

Ella comentó que según lo que le relató su hermano, lograron sacar a dos jóvenes a los que los guardias los golpearon y en su sentimiento de incapacidad de hacer algo, gritó “vamos ganando”.

“Por eso se metieron a su celda y lo tomaron de un pie para sacarlo, pero desde sus celdas el resto de privados de libertad no lo permitieron porque se armaron con pelotas de jabón y botellas de champú. Los guardias, al ver la intención de que sus víctimas se defenderían, los apuntaron con las AK, gritándoles que les lanzarían gas lacrimógeno en las celdas y los matarían”, aseguró Eliza Silva, cuya narración fue respaldada por los otros familiares que interpusieron la denuncia, comentando que la situación de agresiones y amenazas duró hasta las 3 de la mañana.

Aleyda Gadea, familia de Tobías Gadea Fonseca, responsabilizó a la dirección del SPN de lo que pueda suceder a los detenidos por las protestas. Lideth Méndez también denunció la situación y demandó respeto a la vida de sus familiares.

Pablo Cuevas, abogado de CPDH, dijo que el Estado es responsable de la vida de toda persona que tienen en custodia, esto según el precepto constitucional.

“La Constitución dice que el Estado tiene que velar por la integridad física y síquica; así cuando un funcionario te da un golpe están irrespetando tu derecho a tu integridad, al igual cuando te gritan palabras soeces. De hecho, de comprobarse esta situación, estos funcionarios estarían violando los derechos constitucionales de los privados de libertad, que  deben ser tratados de manera digna y sin discriminación, independientemente de la razón por la cual estén en custodia”, dijo Cuevas.