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Militantes del partido izquierdista de El Salvador, Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), se reunieron en Boston, EE. UU., esta semana para conmemorar un año más de los acuerdos de paz firmados en esta nación centroamericana en enero de 1992, lo que puso fin a una guerra civil que dejó más de 70,000 muertos.

En el encuentro, los militantes del FMLN recordaron las situaciones difíciles que atravesaron por muchos años para finalmente alcanzar la paz en El Salvador. La guerrillera Anabela Portillo, quien estuvo combatiendo en la cuarta región Camilo Turcio, en San Vicente, condenó la represión que hoy vive el pueblo de Nicaragua.

“Siempre que una persona se perpetúa en el poder comienzan los abusos en contra de las personas civiles. Creo que es tiempo para que haya un cambio de gobierno en Nicaragua. Hay que darle paso a la gente joven que tienen nuevas ideas para al país. Yo condeno la matanza de los jóvenes por pensar diferente, es completamente reprochable que la libertad de ellos sea coartada, venga de donde venga. Los gobiernos son para defender, no para atacar al pueblo”, afirmó Portillo.

Miembros del FMLN hablan de crisis en Nicaragua / Carlos SolísReyna Palacios, otra guerrillera que combatió por más de 10 años y luchó en las montañas de San Vicente escuchando las canciones de los nicaragüenses Mejía Godoy, las cuales la inspiraron “para seguir en la lucha”, dijo no tolerar que la Policía o cualquier ejército de cualquier nación repriman a su propia gente y tildó de traidores a los guerrilleros de Nicaragua que le han dado la espalda al pueblo.

“El político que reprime y dispara en contra de su pueblo es un traidor, porque no podemos traicionar nuestra sangre que derramamos para que nuestro pueblos tuvieran libertad plena. Para mí, es algo que no tiene que ser, porque si luchamos era para que hubiera paz, libertad de expresión, para que los pobres tuviéramos la libertad de vivir en paz, para que los campesinos pudiesen trabajar libremente la tierra, para que nuestros hijos fueran libres sin el temor de ser reprimidos por pensar diferente”, declaró Palacios.

Por su parte, el excónsul salvadoreño, guerrillero y militante del FMLN, José Alemán, dijo que le entristece la situación sociopolítica que atraviesa Nicaragua y espera que las cosas se solucionen a través del dialogo y no a través de las armas.

“El Salvador tiene 27 años de haber firmado la paz, y todavía vemos ese día hermoso lleno de esperanzas. Han surgido un sinnúmero de problemas a lo largo de ese tiempo, pero hemos sabido enfrentarlo. Yo tengo fe que en Nicaragua no se vuelva a empuñar las armas, porque las guerras son demasiadas costosas, en vidas y en daños al futuro”, manifestó Alemán.

Luego hizo un llamado a los líderes del Gobierno de Nicaragua a que escuchen el clamor del pueblo. “Yo les digo a los dirigentes del gobierno que si realmente son líderes, que hagan algo para enrumbar ese país porque tienen la obligación de hacerlo, porque para eso son autoridad electa, no pueden a partir de la fuerza imponer su voluntad”, expresó.

El exguerrillero salvadoreño condenó las más de 300 muertes que han ocurrido en Nicaragua desde que estalló el conflicto sociopolítico el 18 de abril.

“Condeno todo lo que atente contra la vida, la destrucción, asesinatos premeditados y accidentales, la represión tiene que parar en Nicaragua”.