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El cardenal Leopoldo Brenes, arzobispo de Managua  lamentó este domingo la muerte de cuatro policías a manos de un grupo delincuencial el pasado jueves en una comunidad de Río San Juan, al sur de Nicaragua.   

"Hice una llamada telefónica al comisionado general Francisco Díaz (jefe de la Policía Nacional), para manifestarle mi cercanía con estos hombres que fueron maltratados y les cortaron la vida", sostuvo Brenes.

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El cardenal Brenes, quien también es presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua manifestó que llamó al jefe de la Policía a la mañana siguiente de los crímenes. 

"No escucho noticias por la tarde para dormir tranquilo. En la mañana del día siguiente (viernes) me di cuenta y mi primera acción fue orar por ellos, encomendarlos al Señor, orar por sus familias y también llame al comisionado general Francisco Díaz", añadió.

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De acuerdo a la versión oficial, el jueves en horas de la tarde, en la comarca San Ramón, perteneciente al municipio de San Carlos, en Río San Juan, una patrulla sufrió un ataque armado por una banda delincuencial, dejando cuatro fallecidos y a un oficial desaparecido.

Los policías muertos son el inspector José Luis Montenegro Masís y los agentes Karina Ramírez, Jonathan Narváez y Carlos Iván Tenorio. El oficial desaparecido se llama Maynor José Hurtado.

El jerarca de la iglesia católica sostuvo que "siempre he dicho que un nicaragüense que fallezca siempre es un dolor y un nicaragüense puede ser un miembro del ejército, un padre de familia, ser un joven, en este caso son policías. Es un dolor porque detrás de esa persona existe una familia, una mamá, una esposa o hijos", refirió Brenes. 

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La cancillería de Nicaragua envió el pasado viernes una carta al Gobierno de Costa Rica en la que se afirma que la banda delincuencial que cometió los crímenes contra los oficiales opera en territorio costarricense aledaños al Río, por su parte el gobierno tico respondió negando que su territorio sea ocupado por armados para hacer operaciones en suelo nicaragüense.