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Abandonados y sin un plan de manejo se encuentran los humedales de Nicaragua, sitios importantes para la producción y refugios de miles de aves migratorias, aseguró la investigadora Salvadora Morales, directora de Quetzalli, una de las pocas organizaciones que se dedica a investigar estos hábitats.

Los humedales pueden ser lagunas, pantanos, lagos y playones en las costas del mar. Según Morales, a nivel institucional ha habido un abandono desde hace muchos años, porque no hay infraestructura ni un plan de trabajo de desarrollo sostenible.

Los impresionantes humedales nicas

Este sábado se conmemora el día internacional de los humedales y en el país solo hay 24 sitios, 9 de ellos de categoría Ramsar, la distinción más importante para este recurso natural.

Al igual que las áreas protegidas, la importancia de los humedales está reconocida solo en papel, señaló Morales.

“Les dan todos los títulos del mundo, pero no hay fondos ni personal para hacer manejo y conservación”, apuntó.

El delta del Estéreo Real, de 62,000 hectáreas, tiene un sinnúmero de títulos, pero no tiene manejo ni presencia institucional, indicó.

A pesar de tener categoría Ramsar y ser una reserva natural legal en el país, donde debe haber un área núcleo, eso no existe.

“En las zonas núcleo es donde se ha alterado el hábitat”, aseguró Morales.Los humedales pueden ser lagunas, pantanos, lagos y playones en las costas del mar. Añadió que hace falta investigar más sobre los efectos de esta alteración sobre las especies.

“Antes, los sitios modificados en pilas de camaroneras eran salitrales o playones sin vegetación. Estos eran hábitats transitorios que probablemente las aves utilizaban solo cuando había agua”, detalló.

Indicó que este año han visto una gran cantidad de aves, principalmente piches, cerca de las camaroneras y que posiblemente sea una alerta que se está quedando sin humedal.

“Probablemente otros humedales como pantanos o lagunas no ofrecen buenas condiciones y ellos tenga que buscar estos sitios. Es como la última alternativa que les queda”, dijo.

LOS ARTIFICIALES

Aunque lo artificial nunca será mejor que lo natural, los humedales artificiales como las camaroneras y arroceras benefician en cierta medida a las aves.

“Los estudios que nosotros estamos haciendo ahorita demuestran que las aves están alimentándose cada vez que los estanques están libres”, afirmó Morales.

Recomendó que a las aves deben dejarlas comer para que los pájaros limpien todos los residuos de la producción de camarones y luego puedan seguir su rumbo.

Gran parte de los humedales están rodeados de plantaciones agrícolas y actividades ganaderas.

Estas condiciones pueden generar muchos conflictos con las aves, explicó Morales, quien asegura que antes eran los hábitats naturales y ahora hay una responsabilidad por alcanzar un desarrollo sostenible.

“Cómo las aves puede beneficiar a esas actividades productivas, no está claro. Hay un momento que pueden entrar en conflicto. Por ejemplo, las aves en las camaroneras llegan a comerse los animales muertos o cosas que estén podridas y esto es un servicio”, expresó.

Sin embargo, aunque no hayan muchos datos científicos sobre la importancia de las aves para estos lugares, el simple hecho que son parte de la naturaleza, les da un lugar muy importante, afirmó Morales.

“Necesitamos aprender a convivir con ellas”, indicó.

Los humedales son zonas de recargas hídricas y son importante para enfrentar los achaques del cambio climático.

Los nueve humedales categoría Ramsar de Nicaragua tienen una extensión de 406,852 hectáreas.