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No volver a las cárceles de la Dirección de Auxilio Judicial (DAJ), conocida como “El Chipote”, garantizarle un cupo en un centro de educación técnica, no tener que firmar de manera periódica en la Oficina de Control de Procesados y poder irse a su casa tranquilo, fueron las ofertas que habrían hecho la jueza Segundo de Adolescente de la capital, Miroslava Calero, y un fiscal auxiliar a JLM (menor de edad) a cambio de que se declarara culpable del robo de un autobús propiedad de la empresa “Alba Bus”.

“La jueza le dijo 'declárate culpable y te vas a tu casa, no firmas (el control de procesado), te damos capacitaciones, te ayudamos en la escuela y vivir normal'", relató la abogada del menor, Yonarquis Martínez.

Acto seguido, el adolescente de iniciales JLM respondió a la judicial en voz alta: “No señora jueza, no quiero nada, soy inocente, prefiero regresar a El Chipote y quedarme burro, que decir que hice algo que no hice. Así que júzgueme usted, que algún día saldré”, refirió la abogada defensora, quien confiesa haberse quedado asombrada por la valentía del menor de edad.

El hecho inusual sucedió este martes en el inicio del juicio en el cual la Fiscalía acusa al adolescente de 16 años de robo agravado en perjuicio de la empresa Alba Bus, porque presuntamente se habría robado una unidad en junio del 2018 en los alrededores de la rotonda de Bello Horizonte, en el contexto de las protestas antigubernamentales.

La abogada Yonarquis Martínez reveló que desde antes que iniciara la audiencia de juicio, el fiscal asignado al caso estuvo presionando a su representado para que se declarara culpable.

“Primero fue el fiscal quien estuvo presionando a JLM para que se declarara culpable y después lo hizo la jueza, pero el adolescente fue categórico en expresarle que no lo iba a hacer porque es inocente“, explicó la abogada Martínez.

JLM fue liberado de la cárcel el pasado 22 de enero del 2019, después de permanecer 79 días preso ilegalmente en las cárceles de El Chipote y actualmente enfrenta el juicio en libertad.

El menor de edad, después de haber salido de la cárcel, permaneció hospitalizado dos días a causa de las lesiones en las costillas, como resultado de supuestas golpizas a las que habría sido sometido cuanto estuvo en El Chipote, según manifiestan sus familiares.

En este caso no se pudo obtener la versión de la jueza Miroslava Calero y tampoco del fiscal asignado al caso, porque los juicios en los cuales los acusados son menores de edad, se realizan a puerta cerrada, por disposición del Código de la Niñez y la Adolescencia, que está vigente desde el año 1998.