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La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) alertó este miércoles sobre una escalada de graves ataques a la prensa en Nicaragua y detenciones “arbitrarias e ilegales” en todo el país.

Según la CIDH, existe una constante “ofensiva” para cerrar y censurar medios de comunicación independientes.

Por otro lado, con gran preocupación remarcan el hecho de que la Policía Nacional mantiene el control y ocupación de las plantas y equipos del Canal 100% Noticias, y de las oficinas donde operaban Confidencial, Esta Semana y Esta Noche.

Asimismo, como parte de la “censura” denuncian el hecho de que las autoridades mantienen retenidas en la aduana parte de la materia prima que utilizan los medios impresos del país.
La comisión, a su vez, enfatiza que como parte de la escalada de ataques a la prensa, muchos periodistas se han visto forzados al exilio.

“La censura y clausura de medios de comunicación, y la detención arbitraria y enjuiciamiento de periodistas en Nicaragua”, es una situación que está ganando terreno, alertó la CIDH a través de una nota de prensa.

Al respecto, la comisionada Antonia Urrejola, Relatora para Nicaragua de la CIDH, advirtió nuevamente al Estado para que cese toda forma de represión.
“Reitero el llamado al Estado al cese de la represión, así como violaciones a los derechos humanos de las personas privadas de libertad y de sus familiares y al restablecimiento de las garantías del debido proceso”, mencionó Urrejola.

Detenciones arbitrarias

Como parte del monitoreo, la CIDH también señaló que persisten condiciones de detención que violan los derechos de las personas privadas de libertad y la de sus familiares.

Por otro lado, según Urrejola, la CIDH recibió una serie de denuncias sobre prácticas, detenciones arbitrarias que guardan distancia de lo que ordenan las leyes del país en una sociedad democrática.

Miembros de la Policía Nacional en las instalaciones de Confidencial. Archivo/END

“Se trata de un conjunto de prácticas que reflejan el uso de la privación de la libertad como un modo de criminalizar, sancionar y neutralizar la protesta social, desnaturalizando las funciones excepcionales que debería cumplir la privación de la libertad en una sociedad democrática y respetuosa de los derechos humanos”, añadió la comisionada Urrejola.

El comunicado de la CIDH señala que en este contexto la prisión preventiva pierde su “función cautelar”, y se vuelve una regla general, que sirve únicamente para “castigar” a las personas que se manifiestan en contra del gobierno.

“Una detención es ilegal o arbitraria cuando se produce fuera de las hipótesis previstas en la ley”, enfatizó la CIDH en su comunicado de prensa.

Un caso documentado por la comisión son las detenciones ocurridas en los barrios Fox y Monimbó de Masaya, donde la Policía Nacional desplegó a unos 30 efectivos de la Dirección de Operaciones Especiales que llegaron acompañados con perros.

En el barrio Fox, el pasado 2 de enero capturaron a Wilfredo Brenes Domínguez, Karla y Fernando Escobar Maldonado y Ramón Javier Cerrato; mientras que Kenneth Martínez, fue aprehendido en el barrio Monimbó el pasado 3 de enero.

Estas detenciones “ilegales y arbitrarias”, se vuelven “penas aplicadas”, sin que se haya llevado un proceso legal correcto como establecen las leyes del país, añade el comunicado.
En este proceso, los familiares no obtienen información sobre el paradero de los detenidos.

Malos tratos en prisión

Los malos tratos y castigos contra aquellos que permanecen en prisión en la cárcel de mujeres La Esperanza y La Modelo, cuyas denuncias van en aumento, también preocupa a la CIDH.

Un equipo de periodistas fue reprimido por la Policía Nacional en las cercanías de Plaza El Sol. Archivo/END

El comisionado, Joel Hernández, Relator para Personas Privadas de Libertad de la CIDH, expresó que en este escenario el principal deber del Estado es garantizar la “integridad y salud” de las personas privadas de libertad.

La noche del 31 de diciembre, por ejemplo, un grupo de antimotines, armados con fusiles de guerra AK47, con gas pimienta y perros, agredieron a varios internos en La Modelo, por haber cantado el himno nacional.