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La Contraloría General de la República (PGR) ordenó sanciones administrativas contra una exfuncionaria de la Universidad Nacional Agraria (UNA) por haber autorizado, presuntamente, “desembolsos sin respaldo” que superan el millón de córdobas entre enero del 2017 y agosto del 2018.

La identidad de la exfuncionaria sancionada es Matilde Somarriba Chang, quien se desempeñó hasta este miércoles 6 de febrero como decana de la Facultad de Recursos Naturales y del Ambiente (Farena).

La sanción a Somarriba, quien laboró 36 años en esta Universidad, salió a luz pública días antes que entregara el cargo.

En redes sociales se publicaron los resultados de la auditoría, así como el contenido de una carta que la exfuncionaria remitió a autoridades de la UNA, defendiéndose de los señalamientos de la CGR.

El Nuevo Diario consultó a Somarriba sobre esta situación y esta manifestó que no se pronunciaría para “no perjudicar la imagen de la institución” en la que laboró por 36 años, y admitió la veracidad de los documentos que circulan en las redes sociales, entre ellos la carta que ella redactó y envió a las autoridades de la Universidad.

En concreto, la auditoría a Somarriba revela que ella efectuó “desembolsos sin respaldo” de “anticipos de horas clases“,  bonos de combustible, viáticos y pago de horas extras. Esto habría ocurrido entre enero del 2017 y agosto del 2018.

El documento “Plan de Trabajo para la implementación de medidas correctivas”, sugerido por la Contraloría a la UNA, destaca que los “desembolsos sin documentación de respaldo que los justifique”, en que incurrió la  exdecana, se deben a “que no cumplió con el control previo al compromiso, al no verificar previamente la autorización de los gastos que los procedimientos utilizados fueran ejecutados de acuerdo con las normativas y criterios vigentes”.

El documento precisa también que hubo “anticipo de pagos de horas clases, sin rendición de cuentas, por la cantidad de C$51,800”.

En este punto, la CGR explica que esto se debió a que no se “requirió a los profesores horarios los productos concretos que establecieron las metodologías para garantizar la conclusión exitosa  del semestre de la UNA “.

El 29 de enero pasado, la Dirección General Administrativa Financiera de la UNA, envió a la exdecana una misiva explicándole que recibieron de la CGR un informe de auditoría Financiera y Cumplimiento a la Ejecución presupuestaria, que contiene “hallazgos de control interno y hallazgos sobre el cumplimiento de leyes, normas y regulaciones aplicables” que están en el deber de implementar.

El documento le informa que la Contraloría establece una serie de recomendaciones que debe implementar.

Detalla, además, que tiene un período de 90 días para hacerlo. Manifiesta también que si ya lo está haciendo, que envié la evidencia al correo institucional.

El 31 de ese mismo mes, dos días después de haber recibido la misiva de la Dirección General Administrativa y financiera, el rector de esa alma mater, Alberto Siles Jaen, envió otra nota a Somarriba con copia a recursos humanos, auditoría interna y asesora jurídica, informándole que  ha recibido una cédula de notificación de la CGR que contiene una resolución administrativa, que establece imponerle una multa.

Exdecana se defiende

En la comunicación, el rector no indica de cuánto será la multa, pero la  exfuncionaria, en una carta enviada al personal del recinto y a las autoridades, explica que la CGR la señala de no soportar el desembolso de C$1,234,597.

“Considero que es injusto todas estas acusaciones y también como la autoridad superior de esta alma mater se ha desentendido de esta injusticia. Esto lleva a que me multen con cinco meses  de salario, coincidentemente  los cinco meses que me he ganado al jubilarme de una institución a la que le dediqué 36 años de trabajo”, precisa el texto de la exdecana.

La imputada también explicó que los docentes no marcaban, pero tenían sus planes de trabajo y cumplían con sus ocho horas laborables.

En relación a los bonos de combustible, dijo que los conductores llevan una bitácora de salida, así como los viajes que realizan con docentes y estudiantes.

Detalló que los conductores estaban regidos por un responsable y se llevaba control de entradas y salidas.

Sobre el pago de los maestros horarios, dijo que recursos humanos tiene registros de la lista de tareas que estos hacían.

El Nuevo Diario buscó la versión del rector de la UNA, pero no fue posible obtenerla. En su oficina explicaron que sostenía reunión con los nuevos decanos del recinto.