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Los novicios franciscanos que cada año viajaban a Nicaragua para empezar su preparación en el Convento San José, ubicado en Diriamba, Carazo, este 2019 no lo harán, debido a la crisis sociopolítica que vive el país.

La Provincia de Franciscanos de Guatemala, encargada de las casas de postulantados y aspirantados, ubicadas en Honduras, El Salvador y Nicaragua, evaluó la situación sociopolítica por la que pasa Nicaragua desde abril de 2018 y decidieron que los  novicios que debían llegar desde diferentes partes de Latinoamérica, no viajen este año.

El fraile Alfonso Paz Cruz, maestro y encargado de la promoción vocacional en el convento, especificó que este 2019 los superiores resolvieron no enviar a Diriamba a cinco novicios que vendrían de países como Venezuela, Guatemala y Panamá.

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“Ha influido un poco la situación sociopolítica que atraviesa el país, pero el cierre del convento como tal es temporal, porque los encargados están evaluando la situación. Puede que el año que viene estemos aquí trabajando con los novicios”, explicó el fraile Alfonso.

Tiempo difíciles

Durante las etapas más violentas en Diriamba, en los meses de mayo a septiembre de 2018, el Convento San José tenía en formación a cuatro novicios.

Los cuatro jóvenes del noviciado 2018 del Convento San José. Óscar Sánchez/END

Las clases que reciben los novicios sobre la palabra de Dios, el año de silencio, votos, castidad y pobreza fueron ejecutadas en tiempo y forma en el 2018, pese a los constantes ataques que vivió ese municipio, que levantó tranques como protesta contra el Gobierno.

Paz Cruz explicó que a los jóvenes se les dio la opción de irse a la sede de El Salvador, pero los cuatro muchachos firmaron una carta en la que refirieron que “si la gente está aquí, nosotros estaremos con ellos”.

Los cuatro jóvenes del noviciado 2018 del Convento San José realizaron sábado a sábado sus visitas de evangelización en las calles de Diriamba, pese al riesgo que esto implicaba.

El fraile Alfonso Paz afirma que esos momentos para el postulantado es “formativo”, pues es “estar con el pueblo en situaciones difíciles”.

La iglesia San José, ubicada junto al convento, fue una de las que no sufrió ataques. En la misma, durante los momentos más tensos, se suspendieron las misas, sin embargo, según fraile Alfonso, mantenían la exposición del Santísimo y oración constante.

Los frailes franciscanos también mediaron en Diriamba cuando algún opositor o cuando algún ciudadano pro-gobierno era retenido en los tranques, sin embargo, según Fraile Alfonso, “algunas situaciones no pudieron ser mediadas, no había forma de hacerles cambiar de parecer”.

Refugio

Algunos ciudadanos que se congregaron en la comunidad franciscana refirieron que la iglesia San José les sirvió de refugio cuando sus hogares eran rafagueados por sujetos armados no identificados.

Un ciudadano que prefirió omitir su nombre, explicó que toda su familia fue refugiada en la iglesia porque su barrio, cercano al convento, fue atacado por grupos armados que buscaban a manifestantes.

“Nosotros temíamos que los niños resultaran heridos, entonces buscamos refugio en la iglesia; solo así sobrevivimos porque nuestra casa no es de concreto, fácilmente nos hubieran matado”, dijo el feligrés.

El mensaje de los franciscanos, fieles seguidores de Francisco de Asís, frete a la situación sociopolítica de Nicaragua, es que se debe practicar la mediación y el perdón, reconociendo que “todos somos seres humanos, sin olvidar las injusticias que se cometen”, dijo el fraile Alfonso Paz.