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A dos meses de conocerse el fallo de culpabilidad contra los líderes campesinos Medardo Mairena y Pedro Mena, el juez aún no emite la sentencia condenatoria, mientras continúan las denuncias de maltrato en la prisión, informó la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH).

La legislación nicaragüense señala que después del fallo de culpabilidad, el juez tiene seis días para dictar la sentencia condenatoria para los juicios ordinarios, pero para los de tramitación compleja, que es el caso de Mairena y Mena, se duplica el plazo a 12 días.

La CPDH ha denunciado otros casos en el que los reos llevan meses esperando la lectura de sentencia de pena.

Medardo Mairena. Archivo/END

Cuando fueron declarados culpables, la Fiscalía solicitó la aplicación de condenas de 73 y 70 años para Mairena y Mena, respectivamente.

Julio Montenegro, abogado de la CPDH, afirmó que además del retraso en la lectura de sentencia de pena, continúan las denuncias de maltrato en la prisión.

El abogado comentó que recibieron un manuscrito y un audio con fecha 7 de febrero de este año, en el cual los privados de libertad  manifiestan que no hay ninguna mejora en las condiciones y maltrato en la prisión.

“La restricción del espacio en la celda es  mínima, hay poco aire, e incluso hay restricciones con la comida y se habla de menos alimentación porque están racionando. Además, el maltrato es el mismo y adicionalmente cuando son objeto de visitas Medardo Mairena, Pedro Mena, Lener Fonseca y Fredy Navas son custodiados, impidiéndoles comunicarse con cualquier otra persona que no sea el familiar que los visita”, dijo Montenegro.

Más abusos

El abogado defensor indicó que los abusos se han agudizado, según la carta hecha pública por los detenidos.

“Acá todos admiramos a los campesinos en la 300 y a algunos estudiantes como Edwin Carcache. A Medardo Mairena nadie le puede hablar, lo cuidan y lo rodean agentes antimotines”, señala la carta de uno de los reclusos del penal. 

Destacan que los privados de libertad están organizados por departamentos, indicando que la lucha continúa tanto adentro (en las cárceles) como desde afuera.

“No podemos dejar la situación a como está. La libertad de nuestra Nicaragua cada vez está más cerca. Nosotros tenemos esperanza en Dios y ustedes, su pueblo que lucha por Nicaragua”, añade la misiva.