• Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • Edición Web

La Nunciatura apostólica confirmó la absolución por parte del papa Francisco para el poeta nicaragüense Ernesto Cardenal, luego de haber permanecido por 35 años sin poder ejercer el sacerdocio, por un castigo que le había impuesto el papa Juan Pablo II el 4 de febrero de 1984.

A continuación, el comunicado emitido el 18 de febrero de 2019, firmado por el Nuncio Apostólico en Nicaragua, Mons. Waldemar St. Sommertag.

"El Santo Padre ha concedido con benevolencia la absolución de todas las censuras canónicas impuestas al Reverendo Padre Ernesto Cardenal, acogiendo la petición que éste le había presentado recientemente, a través del Representante Pontificio en Nicaragua, de ser readmitido al ejercicio del ministerio presbiteral", señala la comunicación de la Nunciatura Apostólica de Nicaragua.

La comunicación agrega que "el padre Cardenal ha estado 35 años bajo suspensión del ejercicio del ministerio debido a su militancia política. El religioso aceptó su pena canónica que le fue impuesta y se ha atenido siempre a ella, sin llevar a cabo ninguna actividad pastoral. Además, había abandonado desde hace muchos años todo compromiso político".

Monseñor Silvio Báez, obispo auxiliar de la arquidiócesis de Managua, dijo que conoció sobre la decisión del Papa Francisco el sábado, leyendo la información en un periódico español, pero esperaba la confirmación de la Nunciatura Apostólica en Nicaragua.

Báez visitó la semana pasada a Ernesto Cardenal en el hospital donde permanece ingresado por una infección renal.

“Él está delicadito de salud, tiene más de 90 años, pero está muy lúcido y siempre muy inteligente, gracias a Dios, el día que lo visité él estaba bastante bien y pudimos platicar un rato”, dijo monseñor Báez.

El 15 de febrero Monseñor Báez visitó al sacerdote y poeta Ernesto Cardenal, quien se encuentra la sala de cuidados intensivos en un hospital.

“Visité en el hospital a mi amigo sacerdote, P. Ernesto Cardenal, con quien pude conversar unos minutos. Después de haber orado por él, me arrodillé ante su cama y le pedí su bendición como sacerdote de la Iglesia Católica, a lo cual accedió gozoso. ¡Gracias, Ernesto!”, escribió Báez en su cuenta de Twitter.

En la misma ocasión en que el papa Juan Pablo II le aplicó el castigo al poeta Ernesto Cardenal, también se lo aplicó a los sacerdotes Fernando Cardenal (hermano del poeta Cardenal), Migel D' Escoto y Edgard Parrales, debido a su adscripción a la teología de la liberación.