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“Consideramos un escarnio que se haya liberado a 1,500 presos comunes y no se haya liberado a ningún preso político” en Nicaragua, dice a El Nuevo Diario el eurodiputado Ramón Jáuregui, quien a finales de enero visitó Managua encabezando una delegación del Parlamento Europeo.

Dice que si el presidente Daniel Ortega oficializa la reanudación del diálogo y muestra gestos de cambios rotundos; por ejemplo, la liberación de todos los presos políticos, la Unión Europea podría suspender la aprobación de sanciones a Nicaragua.

Luego de la reunión del gobierno con algunos empresarios y representantes de la iglesia católica, el sábado pasado, ¿qué esperan ustedes en cuanto al diálogo?

Ramón Jáuregui encabezó la misión de eurodiputados que visitó Nicaragua del 23 al 26 de enero. EFE/END

La posibilidad que el diálogo se reanude nos parece importantísima y muy, muy positiva, pero creemos que se trata de movimientos exploratorios que no podrían considerarse formalmente el inicio de conversaciones políticas.

¿Cómo sería un diálogo idóneo en Nicaragua?

Creo que el diálogo tiene que ser con la oposición política nicaragüense, a través de una mediación internacional, pero, para eso tienen que cumplirse dos condiciones que son importantes; la primera es que el Gobierno tiene que mostrar algún tipo de actitud favorable a que los prisioneros políticos dejen de serlo; que la oposición pueda moverse con libertad, que los partidos, que los movimientos sociales, que los líderes sociales no sean asediados o acosados.

En segundo lugar, tiene que vertebrarse la propia oposición. La oposición tiene que ser consciente de que si hay una oportunidad de diálogo el pragmatismo es necesario y la organización interna, la cohesión, es fundamental.

Si el gobierno oficializa la reanudación del diálogo, ¿cómo cambiaría la situación desde la visión de la Unión Europea?

Si ese diálogo se formaliza con la oposición y se producen gestos del Gobierno, respecto de los presos políticos, modularemos nuestra resolución en el Parlamento Europeo. La resolución está propuesta para aprobarse el próximo 13 de marzo.

Nosotros estamos dispuestos a evaluar la situación del pueblo nicaragüense con la mayor consideración, con el mejor espíritu, pero si estos gestos no se producen y es una maniobra de aplacamiento, seremos muy severos en la resolución.

Ustedes solicitaron al gobierno tres gestos imprescindibles: libertad provisional o “casa por cárcel” para los presos a la espera de juicio; que cesen las limitaciones a las libertades y el acoso a los líderes sociales, y que se permita volver al país a las organizaciones internacionales de derechos humanos.  ¿Esto tendría que ocurrir antes del diálogo?

La primera es la más importante. La primera y la segunda son condiciones necesarias para el diálogo, la tercera puede ser consecuencia del diálogo entre las partes.

¿Cree que la reacción del gobierno será positiva sobre esos gestos previos al diálogo?

No tengo seguridad. He recibido con mucho interés la noticia de este fin de semana de los dos contactos, pero insisto en que no es suficiente. El diálogo, de ser serio, tiene que incluir a la oposición y la oposición no puede estar ni en el exilio ni en la cárcel.

Ramón Jáuregui encabezó la misión de eurodiputados que visitó Nicaragua del 23 al 26 de enero. Archivo/END

El presidente del parlamento europeo envió una carta al presidente Ortega pidiéndole cumplir su promesa de “suavizar la situación de quiebra de la democracia y los derechos humanos”. ¿Han recibido algún tipo de respuesta?

No. Lo único que sabemos es lo que se ha informado este fin de semana sobre estos dos contactos. No tenemos más informaciones; es más, consideramos un escarnio que se haya liberado a 1,500 presos comunes y no se haya liberado a ningún preso político.

¿Cuál es el plazo que le dan al gobierno para que responda a la solicitud de liberar a los presos políticos?

Estamos en el límite de los plazos, el Parlamento Europeo va a aprobar su resolución el 13 de marzo. Si antes hay datos concretos de un cambio, nos mediremos; si no, el Parlamento Europeo será muy severo en su resolución, aunque son los Estados miembros y la propia Unión Europea, en su reunión de ministros de exteriores, la que tomará las decisiones.

Pero, insisto, si no hay un cambio claro y rotundo, no me importa tanto el plazo, me importa la rotundidad del cambio, especialmente lo que se refiere a las dos primeras condiciones que hemos establecido. Si no hay ese cambio, con toda seguridad la Unión Europea se va a sumar a la presión internacional, en un proceso escalonado, que incluirá primeramente a los dirigentes del régimen sandinista.

El consejo de la Unión Europea aprobó este lunes unas conclusiones sobre prioridades en materia de derechos humanos, y señala casos de tortura, desapariciones forzadas o asesinatos extrajudiciales en Nicaragua. ¿Hasta dónde podría llegar la UE para obligar al gobierno de Nicaragua a detener esas acciones? 

Es muy probable, que si no hay un cambio y no hay un cese de esas violaciones a los derechos humanos, la Unión Europea establecerá sanciones con toda seguridad. Serán escalonadas, pero incluirían a corto plazo a los responsables de esas violaciones.

¿En qué organismos se apoyarían para conseguir que en Nicaragua se construya un ambiente democrático, libre y justo?

Creo que lo importante ahora es recuperar la libertad para los presos y reanudar el diálogo con libertad de los movimientos políticos; la esencia es esa, ese es el proceso, esos son los pasos necesarios para establecer un marco transparente y creíble en un proceso electoral en el país. Más adelante vendrían otras cosas y no hay que cometer la imprudencia de pretenderlo todo mañana.

El organismo más importante es el que adopta la Unión Europea y no hace falta ir más lejos. No hay otros organismos internacionales más eficaces que lo que son las propias organizaciones internacionales, ya están operando otros sitios: los Estados Unidos, la OEA (Organización de Estados Americanos), la Unión Europea, los organismos internacionales de Naciones Unidas.

Ramón Jáuregui encabezó la misión de eurodiputados que visitó Nicaragua del 23 al 26 de enero. Archivo/END

Todos estamos en la misma dirección, no hace falta que pongamos más siglas, ya es bastante. Lo que hace falta es ser eficaz en la presión y hay que ser prudentes, ingeniosos en la construcción del pacto de salida a esta situación; no hay que cometer errores, como los q
ue se cometieron con una negociación televisada.

¿Contemplarían congelar la cooperación con Nicaragua?

Me pide unas precisiones que no me competen, pero el Acuerdo de Asociación estará en el final de las propuestas que el Parlamento elabore.

La denuncia del Acuerdo de Asociación con Nicaragua es, en última instancia, una medida que hay que tomar con prudencia para evitar lesionar al pueblo nicaragüense, porque una de las consecuencias de esa decisión podría lesionar seriamente a los ciudadanos.

¿Estaría dispuesta la Unión Europea a acompañar el diálogo o futuras comisiones de supervisión de cumplimiento de acuerdos?

Lo que hemos conocido hasta la fecha no es suficiente, pero la Unión Europea está a disposición de colaborar, de ayudar, especialmente una vez que la OEA ha tomado pie sobre el terreno. Nos parece que la OEA es el organismo más próximo, regionalmente hablando, y nuestra disposición como europeos es para ayudar en ese proceso.

Si se reanuda el diálogo, ¿podrían los eurodiputados suspender las sanciones que han venido advirtiendo?

Claro. Por supuesto que podríamos.