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El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, anunció este jueves que el próximo miércoles 27 de febrero será reinstalada la mesa del diálogo nacional, al que están convocados representantes de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, la organización que negociará con los representantes del Gobierno.

Ortega hizo el anuncio de la reanudación del diálogo al final de un largo discurso, en la conmemoración del 85 aniversario de la muerte del general Augusto C. Sandino.

De inmediato, la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia emitió un comunicado dando a conocer la lista de sus representantes en la mesa de negociación, conformada por seis titulares e igual número de suplentes.

Como negociadores propietarios estarán Carlos Tünnermann, Juan Sebastián Chamorro, José Adán Aguerri, Max Jerez, Mario Arana y José Pallais. Y los suplentes, Ernesto Medina, Felipe Argüello, Azahalea Solís, Valeska Valle, Michael Healy y Diego Vargas.

Como asesores de la Alianza fueron seleccionados Alejandra Centeno, Justina Orozco, Ángel Rocha, Daysi George, Claudia Neira, Gerardo Baltodano y Álvaro Vargas.

Todavía se desconoce la lista de la delegación del Gobierno en el diálogo nacional.

El primer diálogo comenzó el 16 de mayo de 2018, un mes después de iniciadas las protestas ciudadanas que derivaron en una crisis sociopolítica debido a la represión gubernamental. Ese diálogo fue suspendido de forma indefinida en el mes de julio, después de que grupos violentos afines al gobierno agredieron a obispos de la Iglesia católica, quienes actuaban como mediadores.

La iniciativa

Este jueves, Ortega explicó que el acuerdo de reiniciar el diálogo nacional surgió de una reunión con un grupo de prominentes empresarios nicaragüenses, el pasado sábado 16 de febrero, quienes fueron acompañados por el arzobispo de Managua, cardenal Leopoldo Brenes, y el nuncio apostólico Waldemar Stanislaw Sommertag.

Los empresarios actuaron como facilitadores para que se abrieran la nueva posibilidad del diálogo, pero la negociación por el lado de la sociedad civil y empresarial nicaragüense será dirigida por la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, que representa a varios sectores.

Ortega dijo, a través de cadena de radio y televisión, que la mesa del diálogo se instalará con menos actores y está vez no será televisada, porque “eso no es correcto en una negociación”.

“Estamos haciendo esfuerzos para que se pueda instalar esta mesa (de diálogo), que se pueda instalar ya el próximo miércoles, que sería 27 de febrero”, afirmó el presidente.

Ninguna de las partes que entrarán en la negociación ha dicho quiénes serán los mediadores, los testigos y los garantes.

Previo al anuncio, Ortega explicó que entre el sector empresarial y el Gobierno existían buenas relaciones antes de abril del 2018 y que eso se reflejaba en el crecimiento económico del país, que oscilaba entre 4% y 5%.

Insistió en que hubo un “intento de golpe de Estado” que afectó a la nación, una versión que ha sido negada por investigaciones en el terreno de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y la misión de la Alta Comisionada de Derechos Humanos de Naciones Unidas.

El anuncio de la reapertura del diálogo ocurrió una semana después de que arribara al país una representación de alto nivel de la Organización de Estados Americanos (OEA), que se reunión con Ortega.

Representantes del Parlamento Europeo también se reunieron con Ortega el 26 de enero pasado y le plantearon la urgencia de un diálogo para resolver la crisis, entre otras demandas.

En esa misma semana, el 24 de enero, visitaron a Ortega dos enviados del Gobierno de Estados Unidos, P. Michael McKinley, asesor principal del secretario de Estado, Mike Pompeo.

Un comunicado de la Embajada estadounidense en Managua informó que la visita se realizó “con el propósito de recalcar el continuo apoyo de los Estados Unidos a los esfuerzos por encontrar una solución pacífica a la crisis en Nicaragua, el retorno a la democracia y la protección de los derechos humanos”.

El presidente Daniel Ortega no especificó quiénes serán los negociadores del Gobierno. Archivo/END

El conflicto iniciado en abril ha dejado más de 300 muertos, más de 600 prisioneros y miles de exiliados.

Este jueves Paulo Abrão, secretario ejecutivo de la CIDH, dijo a El Nuevo Diario que este organismo está listo para retornar al país y apoyar una nueva iniciativa de diálogo. “Seguimos con nuestro mandato integral desde afuera y estamos listos para regresar”, enfatizó.

En el acto de este jueves, Ortega estuvo acompañado por el jefe del Ejército de Nicaragua, Julio César Avilés y el jefe de la Policía Nacional, Francisco Díaz, este último sancionado el año pasado por Estados Unidos bajo la Ley Global Magnitsky por violar los derechos humanos.

Antes de que Ortega convocara al diálogo este jueves, el banquero Roberto Zamora, presidente del Grupo Lafise, había anunciado dos fechas de inicio de la negociación. Primero, en declaraciones a EFE, dijo en Madrid que empezaría este viernes, y luego declaró a Confidencial que sería hasta el miércoles próximo, después de comunicarse con el Gobierno, según refirió una fuente del mismo Gobierno. Esta segunda fecha coincidió con lo anunciado por Ortega al anochecer del jueves.