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En Nicaragua la adopción es definida en el Código de Familia, en el artículo 231, como la institución jurídica por la que la persona adoptada entra a formar parte de la familia del adoptante o adoptantes, creándose entre ellos los mismos vínculos jurídicos de parentesco que ligan al padre o la madre con los hijos e hijas consanguíneos.

En la práctica, para muchos la adopción no es solo un trámite legal, sino un acto de amor por medio del cual muchas parejas están dispuestas a conformar una familia con niños a los que les une el deseo de convertirse en padres, brindarles amor y protección, sin importar que los nexos de sangre no existan.

Generalmente, las parejas que deciden adoptar no pueden concebir hijos, no obstante, esta no es una regla, pues hay otras que teniendo hijos propios optan por llevar al seno familiar a niños que no han tenido la oportunidad de tener padres.

María Lourdes y Ernesto, durante cinco años se sometieron a tratamientos de fertilización, pero todo fue inútil, por lo cual decidieron que recurrirían a la adopción con el objetivo de realizar el sueño de ser padres.

“Al inicio yo le insistía a mi marido que adoptáramos, porque soñaba con la dicha de tener un hijo y no se me daba, pero a él no le gustaba mucho la idea, sobre todo porque mi suegra le metía cosas de que si no pagan bien los hijos propios, menos uno ajeno. Conforme pasaron los años, él tomó conciencia de que una casa vacía no era lo que queríamos para nuestra vida y aceptó mi propuesta, no fue fácil, pero ya tenemos a nuestra niña y nos hace inmensamente felices”, señaló María Lourdes.

“Es verdad que no me agradaba mucho la idea de adoptar, pero no nos funcionaron los tratamientos y no me arrepiento de haber seguido la intuición de mi esposa. Nunca imaginé que sería tan complicado que nos dieran un bebé, porque la verdad es que hay tantos niños abandonados y tantos padres que podemos darles el amor, que quienes los procrearon les niegan, pero en realidad el proceso fue demasiado tedioso y hubo un punto en el que pensé que no nos darían respuesta, porque esperamos dos años”, apuntó Ernesto.

Finalmente, son padres de una niña que la recibieron de un año. “No sabemos su origen ni nos interesa, porque ella es nuestra hija. Estamos felices y valió la pena esperar esos dos años. Ya tenemos seis años de ser padres y es la experiencia más hermosa. Nuestra niña no sabe que es adoptada y hemos decidido que no lo sabrá, o tal vez más adelante, pero en realidad ella es hija de nosotros”, resaltó María Lourdes.

ASÍ ES EL PROCESO

El proceso tedioso que apunta Ernesto lo detalla Alberto, nombre ficticio de un joven quien junto con su esposa está en la lista de espera para adoptar un bebé.

“No es sencillo. Comenzamos los trámites desde el 3 de abril de 2018. Fuimos al Ministerio de la Familia y metimos la documentación. Nos dieron un formulario que tardamos cuatro semanas en llenarlo, por todos los requisitos que te piden.

Logramos llevar el primer borrador y lo rechazaron porque había unas cosas que teníamos que poner específicamente a como ellos decían”, señaló Alberto.

 

Una vez que superaron el formulario, a los cuatro días en su casa les visitó una psicóloga, una trabajadora de la salud, una abogada y otra persona cuyo cargo Ernesto no recuerda.

“Nos hicieron como mil preguntas y no estoy exagerando. Pero eso no fue todo. Después volvieron a llamar porque se les había extraviado el informe de la primera visita que habían hecho en la casa. Dijeron que llegarían a las 9 de la mañana, pero en realidad llegaron a las 10 y se fueron como a las 2 de la tarde. Eso te da una idea de la cantidad de preguntas que le hacen a las parejas que quieren adoptar, te preguntan cosas desde que naciste, de tus padres, de toda tu familia, son muchas cosas”, acotó.

CERTIFICACIÓN Y SEMINARIO

Realizada la segunda visita, al mes Alberto y su esposa participaron en el seminario para padres de adopción, el cual imparten en un hotel y ya para junio de 2018 estaba todo listo para adoptar.

“Nos dieron la certificación de que somos padres adoptivos, estamos en lista de espera. Te entregan niños de entre ocho meses y año y medio, porque antes ellos los examinan para ver si no padecen alguna enfermedad”, prosiguió.

Sin embargo, la espera de esta pareja continúa. “El año pasado fuimos dos veces y nada, este mes preguntamos y nada, solo dicen que estamos en lista de espera. En las noticias hemos visto que hay personas que abandonan niños pero no nos han dado ni uno de ellos”, concluyó Alberto, quien omitió su identidad para no entorpecer el proceso de adopción.

REQUISITOS LEGALES

El doctor Guy Bendaña explicó a El Nuevo Diario que el artículo 238 del Código de Familia expone que las personas aptas para adoptar deben cumplir con varios requisitos, entre ellos, ser mayores de 24 años y menores de 55 y deben ser personas legitimadas, nicaragüenses o extranjeros.

“También es muy importante el hecho de que las personas adoptantes deben tener al menos 15 años más que quien van a adoptar. Claro que puede haber alguna excepción siempre y cuando se favorezca al niño, niña o adolescente que se pretende adoptar”, explicó.

La ley también señala que los adoptantes deben tener condiciones afectivas, morales, psíquicas, sociales y económicas que sean determinadas como idóneas para asumir responsablemente la función de padres y madres, “por ello les hacen exámenes psicológicos, sociales y económicos antes de que puedan adoptar”.

¿QUIÉNES PUEDEN ADOPTAR?

En el artículo 239 se establece que puede adoptar una pareja formada por un hombre y una mujer, que hagan vida en común en unión matrimonial o en unión de hecho estable.

“También pueden adoptar los familiares del adoptado dentro del cuarto grado de consanguinidad o segundo grado de afinidad. Cuando los padres mueren, los parientes pueden adoptar. Cuando te dicen en cuarto grado de consanguinidad, se refiere que pueden ser abuelos, tíos o hasta los primos. En cuanto a parentesco por afinidad, son aquellos con los que se es familia por lazos como el de cuñados, es decir, que la persona tenga un vínculo legal con un familiar consanguíneo”, aclara el doctor Bendaña.

“El cónyuge o conviviente, en el caso de las uniones de hecho estable, pueden adoptar cuando la persona a adoptarse es hijo o hija de su pareja. Claro que si el niño de la pareja está reconocido por su padre o madre biológico, obviamente no puede haber adopción”, aporta el doctor Bendaña.

“Cuando no están los padres, se nombra un tutor que administra los bienes. Ese tutor puede adoptar a quien está bajo su tutela, siempre y cuando le hayan sido aprobadas definitivamente las cuentas de administración”, refiere.

Por otro lado, Bendaña señala que pueden ser adoptados los niños y niñas y adolescentes antes de los 15 años, pero si se trata de mayores de 15, se establece la excepción si está en estado de desamparo que haya sido declarado judicialmente en un periodo de al menos tres meses.

“Por ejemplo, si una persona quiere adoptar a un niño que anda en la calle, pero este tiene 16 años, se puede hacer si se declara judicialmente que está desamparado”, señala.

El artículo 242 dice que se pueden adoptar mayores de 15 años cuando hubieren vivido por los menos tres años con los adoptantes y mantenido con ellos relaciones afectivas, al menos tres años antes de cumplir dicha edad. También si hubiesen estado en un centro de reeducación o de protección pública o privada o que fueren hijos o hijas de uno de los miembros del matrimonio o de la unión de hecho estable.

Cabe destacar que en una pareja ambos deben estar de acuerdo en la adopción para poder aplicar al trámite y en el caso de las personas a quienes se les haya suspendido el ejercicio pleno de sus derechos civiles y políticos, que son los condenados por algún delito y que tienen alguna sentencia, no son elegibles para adoptar.

¿SUBSIDIO POR MATERNIDAD ADOPTIVA?

El artículo 261 establece que existen beneficios sociales derivados de la adopción, entre los que la madre o el padre adoptante gozarán del derecho de subsidio por maternidad y paternidad, por el término de 12 semanas las madres y cinco días el padre, independientemente de la edad de la persona adoptada, siempre que no existiese vínculo previo con el adoptado.

Asimismo, se lee que si el adoptante fuere un hombre soltero, solamente gozará del derecho de subsidio de paternidad equivalente al de la madre.

Al respecto, se consultó al doctor Bendaña por qué habla de hombre soltero si el artículo 239 refiere que los adoptantes deben ser parejas casadas o en unión de hecho estable, a lo que respondió que existen algunas inconsistencias en el Código, aunque justificó que puede ser en aquellos casos que el tutor sea soltero, o que se trate de familiares consanguíneos o por afinidad de la persona a adoptar.

DOCUMENTOS REQUERIDOS PARA ADOPTAR

  • Cédula de Identidad.
  • Certificado de nacimiento de cada solicitante.
  • Constancia o certificado de salud de cada solicitante.
  • Certificado de matrimonio o comprobación de unión de hecho estable.
  • Constancia de buena conducta emitida por la Policía o la Institución respectiva encargada de emitir constancia sobre antecedentes penales o policiales.
  • Avales de reconocimiento de solvencia moral y económico.
  • Dos fotografías de frente tamaño carné de cada solicitante.
  • Someterse a Estudio Bio-psico-social, que ordene el Consejo Nacional de Adopción.
  • Someterse a la preparación para ser padre o madre adoptiva y al seguimiento pre y post adopción ordenados por el Consejo Nacional de Adopción.   Este último  podrá exceder de un año.
  • Los demás que el Consejo Nacional de Adopción estime convenientes.
  • Todos los documentos deben presentarse en originales, traducidos y autenticados por las vías diplomáticas correspondientes, (únicamente para los extranjeros).

-Las personas extranjeras o nicaragüenses domiciliados en el exterior deben presentar un récord actualizado de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol). De no existir esta oficina, será otorgado por la institución que corresponda.

-Toda la documentación requerida debe ser presentada en original acompañada de su respectiva traducción al idioma español y con las auténticas requeridas por las vías diplomáticas correspondientes, para que surta los efectos legales en la República de Nicaragua.

-También se entregarán dos juegos de fotocopia de la documentación. Para que pueda dar inicio al proceso de adopción en la vía administrativa, los solicitantes deben presentar todos los documentos para que el Consejo Nacional de Adopción pueda valorar su solicitud.