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La nicaragüense Elba Gutiérrez Cruz era una mujer sana, a pesar de su edad (74 años) y sus últimos días de vida resultaron muy activos.

Morena, de estatura media, cabello negro y con un carácter fuerte, así la recuerdan sus cuatro hijos, quienes prefirieron ocultarle que tenía cáncer de ovarios en etapa terminal, para no amargarle los últimos días que pasarían juntos.

Elba Gutiérrez es solo una de las más de 150,000 mujeres que muere cada año en el mundo a causa de cáncer de ovario, una enfermedad silenciosa que mata a casi el 70% de mujeres que la padecen.

Anualmente más de un cuarto de millón de mujeres es diagnosticada con cáncer de ovario y al menos 150,000 mueren por esta causa, según la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Este mal afecta a las mujeres que habitan tanto en países desarrollados como en vías de desarrollo y las nicaragüenses no son la excepción, pero ¿por qué son tan alarmantes las cifras?

El cáncer de ovario posee la tasa de supervivencia más baja de todos los cánceres ginecológicos y se caracteriza en todo el mundo por la falta de conciencia de los síntomas.

Por su descubrimiento en etapa tardía, es considerada la enfermedad de mayor letalidad para las mujeres, pues casi el 70 % de las diagnosticadas no sobrevive.

Así afecta el cáncer a las mujeres en el mundo / END

Las estadísticas muestran que únicamente el 30% de mujeres con cáncer de ovario tienen probabilidades de sobrevivir cinco años después de habérseles detectado la enfermedad, en comparación con un 89% de las mujeres que padecen cáncer de mama, según la Sociedad Americana Contra El Cáncer (ACS, por sus siglas en inglés).

Una enfermedad que sorprende

Idalia Gutiérrez, hija de Elba Gutiérrez, asegura que el cáncer que padecía su madre los tomó por sorpresa.

Ningún miembro de su familia había sido diagnosticado con este mal y por su edad, creían que su madre moriría por causas naturales.

Sin embargo, el cáncer de ovario desde años atrás ya se alojaba en el cuerpo de doña Elba, quien era madre soltera y se dedicó la mayor parte de su vida a cosechar café en las montañas de Jinotega, para sacar adelante a sus cuatro hijos.

Como doña Elba era una señora bastante sana, sus hijos no la llevaban al médico con frecuencia, sin embargo en enero de 2014 sufrió una neumonía, razón por la cual la llevaron a un tratamiento. Días después se recuperó, pero un mes más tarde tuvo otra recaída.

Al llevarla al hospital, a la familia le dijeron que tenía una fuerte infección y le recetaron antibióticos fuertes.

Tras varios días de estar tomando el tratamiento y no ver mejoría, los hijos de doña Elba decidieron llevarla a otro médico para tener un nuevo diagnóstico.

Después de varios exámenes de sangre y orina y no encontrar alteraciones, los hijos de doña Elba la llevaron a realizarse un ultrasonido pélvico, lo que permitió descubrir que tenía un tumor de gran tamaño en los ovarios.

Imagen que muestra las etapas del cáncer de ovario / END

Para ese tiempo aún se desconocía si se trataba de un cáncer, sin embargo la familia ya tenía la sospecha.

Decidieron trasladarla a Managua para que la atendiera un especialista que emitiera una valoración definitiva.

En su afán por recibir noticias esperanzadoras, la familia de doña Elba en menos de una semana tocó las puertas de más de diez médicos, sin embargo la mayoría manifestó que la prioridad era tratar la neumonía, dejando a un lado “la masa” (el tumor).

Tras varios días de pasar de médico en médico, por fin llegaron a uno que les hablara con claridad.

“Cuando él ve los exámenes, nos dice ‘hay que llevarla a un especialista en cáncer’”, recuerda la hija de doña Elba.

Ese mismo día la llevaron a un gineco-oncólogo del Hospital Militar Escuela Aladro Dávila Bolaños, quien les dijo que el cáncer ya se había expandido a varias partes del cuerpo y que estaba en estado avanzado.

Aferrándose a las últimas esperanzas, la familia de doña Elba le pidió al médico que la operara para extirparle el tumor, conscientes de la explicación que ya habían recibido.

Al final, buscaron a otro gineco-oncólogo, quien también les confirmó que el cáncer había invadido varios órganos, sin embargo les dio esperanzas y les dijo que aún estaban a tiempo para operarla.

La noticia esperanzadora no le duró mucho a los hijos de doñas Elba. Una semana después, cuando ya estaban casi a punto de operarla, se reunieron con un sobrino de la señora, quien también es médico y acabó con las ilusiones.

En 2017 más de mil mujeres murieron a causa de cáncer en Nicaragua / Archivo “Mi tía está en una etapa súper avanzada, si ustedes deciden operarla es como que la mataran, lo más probable es que no resista la operación, porque además de la operación debe someterse a quimioterapias y no creemos que la resista”, les explicó el médico a los hijos de doña Elba.

Al ver que los hijos de doña Elba insistían en la operación, el médico de la familia les pidió que antes de hacer la cirugía le realizaran otra tomografía computarizada, en la que él estaría presente.

“No iba ni por la mitad del examen cuando él salió de la sala diciendo todo lo que tenía y que ya no se podría hacer nada. Nos dijo que no gastáramos en la operación, que mejor nos la lleváramos a la casa y la disfrutáramos, nos dijo hasta cómo iba a ser su muerte, lo único que no nos dijo fue cuánto tiempo le quedaba”, recuerda Idalia Gutiérrez, una de las hijas de doña Elba.

Entre el 2016 y 2017 el cáncer de ovario en Nicaragua causó la muerte de 97 mujeres. En 2018 el Ministerio de Salud (Minsa) no publicó estadísticas sobre las enfermedades que causaron muertes entre los nicaragüenses, por lo cual se desconoce cuántas mujeres murieron el año pasado por esta enfermedad.

Tipos de cáncer que afectan a las nicaragüenses / END Según el Mapa de padecimientos del Minsa, en 2017 el cáncer fue la principal causa de muerte en el país: 1,147 mujeres fallecieron por esta enfermedad y 47 a causa de cáncer de ovario.

En 2016 el número de víctimas por este tipo de cáncer fue de 50.

La mayoría de casos de cáncer de ovario ocurren en mujeres mayores de 55 años, una vez que han llegado a la menopausia, aunque algunos tipos de tumores malignos pueden aparecer en mujeres jóvenes.

En el 2017 en Nicaragua una menor de 15 años falleció por cáncer de ovario, según el Minsa.

En 2016, a nivel mundial, 224,747 mujeres fueron diagnosticadas con cáncer de ovario y 140,163 murieron por esta causa.

Según estimaciones de la Sociedad Americana Contra el Cáncer, en 2018 serían detectados 295,414 nuevos caos que causarían la muerte a 184,799 mujeres.

Los días más duros

Ya resignados a darse por vencidos ante la muerte, los hijos de doña Elba decidieron trasladarla de Managua hacia su casa, en Jinotega, y preparase para el día de su partida, aunque no sabían con exactitud cuánto tiempo tenían.

En la mayoría de los casos el cáncer de Ovario es detectado en etapa final / Archivo

“Nosotros, por evitar que ella se preocupara y tratar de disfrutar nuestros últimos días con ella, decidimos no decirle lo que tenía, cuando estábamos con ella tratábamos de vernos contentos, para que no sospechara; pero cuando salíamos del cuarto nos poníamos a llorar, fueron días bastante duros, pero ella era una mujer súper inteligente, seguro se enteró de lo que pasaba, pero nunca nos comentó nada”, rememora Idalia Gutiérrez.

En su última semana de vida, doña Elba ya no pudo hablar ni caminar. Ella toda su vida se valió por sí sola, sin embargo en sus últimos días necesitó la ayuda de sus hijos para poder movilizarse. Finalmente se rindió a la muerte el 12 de abril de 2014.

¿Por qué es una enfermedad silenciosa?

Cuando las mujeres son diagnosticadas con cáncer de ovario, la mayoría ya lo tiene en estado avanzado, debido a que los síntomas a menudo suelen confundirse con los de otras enfermedades menos graves, especialmente con molestias gastrointestinales o colitis.

A pesar de los avances tecnológicos en temas de salud, no existen pruebas de detecciones precisas y fiables para el cáncer de ovario.

Según la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), existen tres tipos de cáncer de ovario: carcinoma epitelial, tumores de células germinales, tumores del estroma.

Las causas

De acuerdo con la SEOM, las causas del cáncer de ovario continúan sin conocerse. Este, a como otros tumores malignos, se producen como consecuencia de una acumulación de alteraciones genéticas que causan un crecimiento y proliferación incontrolada de las células epiteliales, pero continúan sin conocerse los mecanismos que inducen dichas alteraciones.

 

Existen algunos estudios que indican una relación del cáncer de ovario con algunos factores hormonales y factores relacionados con la reproducción.

Las mujeres que pueden estar en mayor riesgo (en relación con la población general) de desarrollar cáncer de ovario son aquellas que, por su lado familiar paterno o materno, tienen dos o más parientes que han tenido cáncer de ovario, de mama, de colon o uterino.

Recomendaciones

Los expertos recomiendan que es sumamente necesario realizarse un ultrasonido pélvico o transvaginal cada seis meses en el caso de las mujeres con antecedentes familiares con cáncer de mama, uterino u ovario, y cada año en aquellas diagnosticadas con colitis.

Si usted sufre de diarrea, estreñimiento y distensión abdominal muy frecuente, se le recomienda que esté alerta, pues son considerados los primeros síntomas a los que se les debe poner atención para descartar el cáncer de ovario.

Según la SEOM, la elevada mortalidad del cáncer de ovario se explica debido a la ausencia de síntomas específicos al inicio y la inexistencia de métodos de detección precoz que sean eficaces y estén validados.