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La situación legal de Cristopher Parrales Espinoza, de 18 años, empeoró cuando de oficio la jueza Sexto Local Penal de Managua, Ivette Pineda, se declaró incompetente para seguir conociendo de la causa por la cual la Fiscalía lo acusa por el crimen del adolescente Miguel Corea Dabout, de 15 años.

Esto porque la judicial, de oficio, remitió la acusación a un Juzgado de Distrito Penal de Audiencia que será designado por la Oficina de Recepción y Distribución de Causas y Escritos (Ordice).

“Revisando detenidamente la acusación y las circunstancias del hecho, considero que no nos encontramos ante un delito imprudente, sino ante un hecho distinto (homicidio doloso) al narrado en el libelo acusatorio”, dice en su parte medular la resolución dictada por la jueza Pineda.

Cristopher Parrales Espinoza ahora enfrenta acusación por homicidio doloso. Ernesto García/END

Para que la titular del Juzgado Sexto Local Penal de Managua se declarara incompetente para conocer del caso, es porque llegó a la conclusión que el hecho de que el acusado haya amenazado a la víctima diciéndole: “te voy a mandar en coma al hospital”, lo desvincula de la circunstancia de la falta del deber del cuidado, que es indispensable para que un hecho punible sea considerado imprudente.

Los hechos

En la acusación que ahora será del conocimiento de un juez penal de Distrito, la Fiscalía asegura que la tarde del 18 de febrero, la victima (Miguel Corea) llegó a la casa del acusado (Cristopher Parrales) y como eran amigos, le dio un “galletazo” (golpe en la cabeza) a manera de broma.

Acto seguido, Cristopher Parrales sacó debajo de su almohada una pistola artesanal en mal estado y que con solo el movimiento se accionó, saliendo el proyectil en dirección hacia donde estaba Miguel Corea, a una distancia de 1.16 metros e impactando en el abdomen de la víctima, refiere la acusación fiscal.

Una vez producida la detonación, Miguel Corea se llevó las manos al abdomen y Cristopher Parrales tiró la pistola artesanal sobre la cama, según el escrito acusatorio del Ministerio Público.

Aunque la víctima fue llevada al hospital Fernando Vélez Paiz, Miguel Corea murió tres horas después en el quirófano de ese centro asistencial, como consecuencia de una hemorragia interabdominal.

Un dictamen del Instituto de Medicina Legal (IML), que respalda la acusación fiscal, establece que el proyectil en su recorrido laceró órganos importantes en la región abdominal, como los intestinos.