• Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • Edición Web

Expresiones de sorpresa y júbilo, gritos de emoción y alegría, lágrimas incontenibles, la solidaridad de amigos y vecinos, y muchos abrazos, son algunas de las escenas que se han observado durante el recorrido que realizaron los microbuses del Sistema Penitenciario Nacional, al dejar en sus casas a los manifestantes que recibieron el beneficio de casa por cárcel.

Las lágrimas fue lo más notorio en los rostros de los familiares de más de 30 manifestantes prisioneros que empezaron a ser enviados a sus casas a pocos minutos de iniciarse el diálogo nacional.

Desde el martes por la tarde había trascendido luego de una reunión entre jueces, autoridades del Ministerio Público y del Tribunal de Apelaciones de Managua, que una parte de los reos serían liberados.

Desde este martes por la noche, un grupo de personas con familiares detenidos en el Sistema Penitenciario Nacional Jorge Navarro, conocido como "La Modelo", se apostó frente a la entrada principal de este complejo a esperar que sus parientes salieran y esa espera se prolongó hasta las primeras horas de la mañana.

Los familiares pensaron que los reos saldrían caminando, pero las autoridades del Sistema Penitenciario decidieron enviarlos a sus casas a bordo de buses.

Al salir los vehículos, la gente se aglomeró alrededor de estos y de inmediato surgieron los llantos, risas y la consigna; ¡Viva Nicaragua Libre!

Los tres microbuses partieron en diferentes direcciones.

La unidad con el número de placa M146186, hizo su primera entrega en Tipitapa, frente al balneario El Trapiche.

Ahi, mientras los custodios entregaban al manifestante José Enríquez, el maratonista Alex Vanegas, junto al resto de detenidos, entonaron el Himno Nacional y denunciaron las condiciones insalubres en que estaban.

Luego de permanecer en el sitio por unos segundos, el microbús se dirigió al barrio Georgino Andrade, donde el procesado Jonathan López fue recibido por su familia.

Sus hermanos y padres no lo esperaban y al observarlo frente la entrada principal de la vivienda, corrieron a su encuentro.

En cuestión de minutos, la vivienda se llenó de vecinos que se acercaron para saber qué ocurría.

Mientras los custodios explicaban a los parientes de López que su salida era en condición de casa por cárcel, el manifestante gritaba: "Libertad para todos los presos".

El recorrido continuó hasta llegar al barrio Maria Auxiliadora, donde reside Ángel Arana Martínez, quien llevaba cinco meses encarcelado.

Sus familiares también mostraron sorpresa al verlo llegar y de inmediato lo abrazaron y lloraron. Al festejo se sumaron hasta niños cuyas edades no alcanzan los cinco años.

Rápidamente vecinos se acercaron al escuchar la celebración y algunos taxistas, al percatarse que el vehículo transportaba a los prisioneros, sonaron sus bocinas.

Durante el recorrido no hubo ningún inconveniente hasta que correspondió el turno al maratonista Alex Vanegas, en el barrio La Luz.

Una batería de periodistas lo esperaba y al enterarse que el microbús que lo transportaba se acercaba, se aglomeraron en la puerta del vehículo.

Esto provocó que el custodio, responsable de hacer las entregas, ordenara al conductor que reanudara la marcha.

El microbús se retiró del sitio y periodistas en vehículos particulares lo siguieron, pero luego de unos minutos retornaron a la propiedad.

Vanegas estando frente a su vivienda, pidió a los custodios que le entregaran frente a los medios el documento que certificaba su libertad. Como no lo hacían, se rehusó a ingresar al inmueble, generándose empujones.

Vanegas gritó que aún continuaba preso. Tras el inconveniente, los custodios optaron por retirarse, en tanto Vanegas anunció que seguiría corriendo por la justicia y democracia.

En Ticuantepe ocurrió el encuentro más emotivo. Unas 50 personas esperaban a los prisioneros Crissfer Bustos y David López. Al bajar del microbús, sus familiares lloraron y los abrazaron. También cantaron himnos cristianos.

Cristofer Bustos y David López, son parte de los jóvenes que se atrincheraron en el recinto Rubén Darío de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN-Managua).